martes, 28 de diciembre de 2010

Lo que el 2010 nos trajo


Estoy contento con el festival de este año que acaba. Y decirlo con 7 meses de distancia da suficiente margen como para valorarlo tranquilamente. Aunque haya sido mi primer festival en vivo, creo que soy objetivo al decir que nos ha aportado un nivel de canciones bastante bueno. ¿Qué destacas tú de este festival? ¡Deja tu comentario!

Nos trajo a la diva de las divas, Hera Björk, con su canción superchochi y eurovisiva que fue la más aplaudida por los eurofans en Oslo. Nos trajo una nueva victoria occidental y por primera vez de un Big4, con el tema fresco y moderno de Lena. Nos trajo un buen subcampeonato de la mano de MaNga, un grupo de éxito con un tema tan poco eurovisivo como el rock turco. Nos trajo un gran tercer puesto desde Rumanía, bien interpretada y pegadiza, y un cuarto lugar para un tema tan eurovisivo como el danés, a pesar del rechazo que provocaban sus fríos intérpretes. Y nos trajo un gran tema desde Azerbaiján, del que pienso que si lo hubiera presentado cualquier otro país, como Suecia (no obstante sus compositores eran suecos), hubiera sido la gran favorita de los eurofans y un temazo, pero el temor que despertó que el  país caucásico venciera nos hizo mordernos la lengua la hora de hablar sobre ella. Eso, y que Safura no es Carola...

Por supuesto, nos trajo a Harel, que vale por sí solo un festival entero. Solo poderle ver y oir cantar en directo su maravillosa canción todas las veces que le vimos y disfrutar de su voz hace que el resto de canciones y cantantes pasen a un segundo plano rápidamente. ¡Sí, soy fans! Nos trajo el drama sueco, fuera de una final por primera vez desde 1976, injustamente. Nos trajo al encantador Josh con su canción desfasada con la que nada pudo hacer para evitar algo que todos sabíamos: su último lugar. Nos trajo el regreso de toda una ganadora: Niamh Kavanagh, que ya no canta como entonces, pero consiguió conmovernos y ahora su canción es un himno más de la historia eurovisiva. Y nos trajo a la prima Sieneke, con su modestia y su simpatía, logró lo que otros ni siquiera soñaron: poner de pie a todo el  pabellón al ritmo de su antigualla titulada "Shalalie". 

Y, cómo no, nos trajo a la sencillez en persona: Tom Dice, que hará historia en Bélgica gracias tanto a su gran tema como a su 6º lugar,  que posiblemente tarden en volver a alcanzar. Y a Dani, gran cantante, mejor persona y original canción, pero lejos de lo que ahora triunfa en Eurovisión.

También nos trajo a Francia sin balada, a Rusia en el  top 10 lleve lo que lleve, a las Feminnem fuera de la final, a la estrella búlgara Miro sin éxito, a Armenia y Georgia imparables, a Eslovaquia desplomándose y, por supuesto, a los griegos auto-animándose con su OPA.

Un buen resultado y un intermedio que hará historia (Glow fue un tema superventas en media Europa) completan este festival, además  de un escenario sencillo pero efectivo y un lema que para mí resume el espíritu último y más grande de Eurovisión: Comparte el momento. Con gente muy grande... ¡Y qué momentos!

¡Gracias 2010! ¡Y a por el 2011!

2 comentarios:

  1. Israel es una canción sobrevalorada... La versión de estudio quizás esté bien, pero el directo fue catastrófico

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  2. Muy de acuerdo contigo, 2010 nos devolvió a la esencia de los grandes festivales, un 'back to basics' en todos los sentidos tras años de excesos. Creo que el festival tiene larga vida. Ojalá el 2011 sea mejor, mi primer festival en diretto... qué emoción! Feliz año para ti y este estupendo blog!

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