miércoles, 6 de abril de 2011

Tal día como hoy... Eurovisión'68 y '74




Tal día como hoy, 6 de Abril, hace 43 años, el mítico Albert Hall londinense acogió el XIII Eurofestival, un evento que sin duda se ha convertido en hito dentro la cultura popular española.

El triunfo de Massiel sobre Cliff Richard fue un momento épico para los españoles de entonces, ávidos de figurar algo en aquel mundo consternado por la reciente muerte de Luther King y y listo para vivir eventos tan decisivos como la Primavera de Praga o el Mayo del 68.




Todos conocemos los detalles que rodearon aquella participación de la madrileña hija de asturianos, pero las dudas planteadas sobre una posible compra de votos por parte del régimen se disipan viendo la formidable actuación de Massiel acompañada por unos decisivos arreglos de Ibarbia. Cliff Richard, favoritísimo, también se lució pero a los que acusan al "La, La, La" de simple y ramplón deberían saber que rimar "contratulations", "celebrations" y "jubilations" tampoco es la quintaesencia de la lírica.

Si lo era en cambio la bellísima canción francesa, "La source" con la ganadora en el 62 Isabelle Aubret todavía convaleciente de un accidente de tráfico (se percibe una cierta cojera al entrar a escena). Fue tercera.



El primer festival a color, para quien tenía esa tecnología, fue presentado por una estirada Katie Boyle que pidió a Yugoeslavia, último país en votar y que no se mojó a favor de británicos ni españoles, repertir su votación por si se hubieran equivocado.
No fue así. Massiel regresó triunfante al escenario y a Madrid, pasando a la pequeña historia colectiva de todos los españoles de la época.



Tal día como hoy, 6 de Abril, hace 37 años, la bellísima ciudad inglesa de Brighton celebró otro festival mítico, de los que merecen ser vistos una y otra vez. Luxemburgo declinó una organización la que TVE ni quería oir hablar como subcampeón del año anterior. La BBC acudió a la llamada de la UER y de nuevo Katie Boyle, esta vez obsesionada con no dejar ver nada con su vestido tráslucido, volvió por tercera vez a ejercer de maestra de ceremonias.

Es importante Eurovision 1974, no solo por el triunfo de ABBA, que rompió el modelo de balada trascendental que se había impuesto en los años anteriores para llevar al festival por el camino de las canciones pegadizas, coloristas y desenfadadas, cliché que permanece, cada vez con menos fundamento, aun hoy asociado a Eurovisión.



También la presencia de Olivia Newton John, o de la canción que abrió la revolución de los claveles portuguesa, o de otro mito de la cultura pop española como Peret que interpretó bastante nervioso su rumba, o de la polémica con el Si de la Cinquetti que podía adulterar el referendum sobre el aborto según los censores italianos, o de la no participación de Francia por el fallecimiento de Pompidou la semana anterior, el debut de Grecia con su estrella Marinella...

"Waterloo" y ABBA son hoy en día universales y sin duda Eurovision'74 marcó un antes y un después en la pequeña gran historia del Eurofestival.

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