martes, 17 de mayo de 2011

Adiós Düsseldorf, hola Bakú

Han pasado unos días, suficientes para sobrellevar la resaca eurovisiva y para volver y recuperarnos los que allí nos encontramos y es quizás momento de hacer un breve repaso y una revisión de qué ha pasado en esta Canción de Eurovisión 2011.

Sin duda alguna hemos asistido al más espectacular show para una gala de Eurovisión de la historia, superando en grandeza incluso al de Moscú: no estuvo el Circo del Sol, pero el comienzo fue tremendamente original y muy espectacular, hubo mejores presentadores, mejores postales, un escenario absolutatmente increíble y un estadio con capacidad para acoger a un número casi record de espectadores, superado por el Parken de Copenhague de 2001, pero consiguiendo una espectacularidad incomparable con aquel año. 


Aunque la organización alemana ha dejado que desear bastante en otro aspectos del festival, está  claro que la imagen transmitida del show ha sido impagable, consiguiendo demostrar que Eurovisión es el espectáculo televisivo más grande del mundo. Hemos conseguido que, por fin, unos presentadores decentes se hagan cargo del show, sin griterío excesivo, sin trajes horripilantes y sin momentos avergonzantes, incluyendo algunos que serán memorables para la historia del festival.

Las sorpresas han sido de nuevo el plato principal de los resultados. Si en algo estoy de acuerdo con Íñigo es que el festival debe ser tomado cada vez más como un escaparate inigualable y que los resultados deben importar en su justa medida. Realmente, en el Düsseldorf Arena se premió con grandes aplausos, ovaciones, palmas y gritos de ánimo a la mayoría de los participantes. El esfuerzo realizado por cualquiera de ellos es increíble y dedicarle 5 o 6 meses de tu vida a un proyecto, a una canción, a un pequeño show de tres minutos que van a ver 100 millones de personas es sufieciente mérito como para considerar a todos los participantes unos auténticos ganadores.

Por eso, que Azerbaiján haya ganado es un detalle más de todos los que el festival tiene. Siempre fue considerada una buena canción en esta edición y una candidata a hacerlo muy bien en las votaciones. Es una gran producción, posiblemente demasiado comercial y prefabricada, pero una muestra de cómo hay que hacerlo para ganar un festival, si es que se quiere realmente. Como el año pasado, unos autores suecos han compuesto y producido el tema, se han bsucado dos voces (inferiores a la calidad de la canción) y se ha desarrollado un show en escena que sea capaz de enganchar al público objetivo de este tipo de canciones.  Podrá decirse que es algo ñoña y que es más un producto que una creación artística real, pero el objetivo se ha conseguido y Azerbaiján ya está en el mapa. Y no solo en el eurovisivo, si no en el mundial.

A veces, a pesar de que el resultado tiene que tender a ser secundario, es cierto que puede resultar hiriente. Como parece haberle sentado al adorable Amaury, que no ha encajado bien pasar de ser el favorito (l'homme à abattre, como él mismo ha dicho) a un modesto 15º puesto, con los mismos votos que Jessy Matador el año pasado. Puede que sus problemas con el sonido durante el primer trozo de la canción, además de su imagen que le favorecía poco tuvieran parte de culpa. Caso similar a los Blue, que a pessar de haber tenido un considerable éxito general en su camino eurovisivo, solo pudieron ser 11º. Lo que está seguro es que Francia sabe que apostando fuerte por su representante cada año, lograrán tarde o temprano conseguir un nuevo triunfo. Algo han comentado de que la política imperó en la votación, pero no merece  mucho comentario declaraciones tan manidas... Lo que debe de saber la BBC es que apostando por grandes nombres y grandes temas siempre tendrán parte del éxito asegurado. Favoritas como Estonia y Hungría realmente siempre estuvieron en la cuerda floja. Personalmente nunca creí que pudieran llegar muy lejos. Quizás el 24º de Estonia sea exagerado, pero puede que el puesto de salida le perjudicara, junto a tanta canción del mismo tipo. Hungría ocupó una plaza más o menos esperada: está laro que este tipo de música no está tan valorada por el público general como por el eurofan (recordemos a Hera Björk en 2010).

Repasando a otros contendientes de este año, lo primero que destaca es la gran calidad que la final mantuvo, con excepciones muy contadas. Finlandia consiguió levantar al estadio en varias ocasiones y su rostro inocente iba que ni pintado a la canción, aunque finalmente no pudo superar el 21º. Bosnia en cambio superó el gafe del 2º puesto y Dino se superó a sí mismo, consiguiendo un puesto más que en 1999. Los daneses levantaron su canción y se nota que son un grupo de directos más que de estudio, capaces de construir un tema y de transmitir con fuerza su mensaje. Segundo top 5 consecutivo para Dinamarca. Lituania consiguió un sorprendente pase a la final gracias a la magnífica interpretación de Evelina para ocupar luego un modesto lugar, pero suficiente para las expectativas de la canción.

Los auténticos ganadores de la noche fueron los Jedward, que han conseguido transformar una canción y una interpretación de arriba a abajo desde que triunfaron en el Eurosong irlandés allá por febrero. Otro ejemplo de producción y trabajo para conseguir que unos cantantes limitados logren imponer su capacidad de espectáculo por encima de sus voces y que una producción detrás puede levantar un tema en conjunto. Y amenazan con intentarlo de nuevo en 2012. Por su parte, Suecia ha rozado el triunfo de nuevo, tras varios años de lucha. Cuando todo parecía volverse en su contra (fallos técnicos, interpretaciones ajustadas, competencia inesperada y un sorteo poco beneficioso), Eric y el equipo sueco ha conseguido acallar todas las críticas y levantar de nuevo el estandarte sueco hasta un merecido top 3. Muchos cambiarían Bakú por Estocolmo 2012. 

Quién no puede decirse que pierda comba es Grecia. Un año más, y van 8, ocupa plaza en el top 10 con un tema que se aleja de lo acostumbrado en los últimos años, aunque mantenía su vena folk. Un buen show y un buen trabajo por el simpático Loukas que han sido premiados justamente. Lo que no tiene explicación es que el artista multiuso ruso Alexey Vorobyov solo llegara al puesto 16, cuando el año pasado fueron 11º. Es la peor posición de Rusia desde los 90, a pesar de los grandes medios puestos a disposición este año. Ni siquiera RedOne lo pudo evitar. En contraste, quien posiblemente más sorprendiera fuera Italia. Pocos apostaban por un top 10 de esta canción, a pesar de ser reconocida como un tema de calidad y una interpretación con clase. Pero no solo eso, si no que llegó también al subcampeonato, un auténtico triunfo para la televisión italiana en su largamente esperado retorno al festival, a pesar de un resultado de audiencia modesto (1.300.000 espectadores). Suiza,  en cambio, a pesar de la alegría vivida en el estadio tras su paso a la final tras 6 años ausente, no pudo evitar el último lugar, a pesar de su deliciosa canción y de una presentación más que decente. 

Los Zdob si Zdub volvieron a demostrar que, al igual que los daneses, son un grupo capaz de levantar una canción con un show espectacular. Sin llegar al éxito de la Boonica, han logrado colocar un tema difícil para el público medio como So lucky en el 12º lugar. Casi empatando con la ganadora de 2011 y que, jugando en casa, consiguió la mayor ovación de la noche. El 10º lugar de Lena es un resultado bastante justo si tenemos en cuenta que tampoco es una canción fácil de aceptar a la primera aunque su presentación fue muy efectista también. Cierra aquí Lena su largo recorrido eurovisivo de dos años, habiéndose convertido poco menos que en una diosa entre los teutones. A continuación, Rumanía se vio posiblemente eclipsada por todo lo que le antecedió y no fue si no por los votos acostumbrados de emigrantes y vecinos que evitó un resultado peor, a pesar de ser un tema muy decente y de que su cantante tuviera una gran imagen ante la cámara.

Austria fue para mí personalmente una decepción:esperaba un resultado mucho más arriba de este tema, dada la impresionante interpretación de Nadine, que había ido ganando puntos y fans día tras día. No obstante, su gran trabajo ha convencido a Austria para repetir el año que viene, algo de lo que todos nos alegramos. Quizás que los ganadores salieran detrás pudiera afectarle. Y tras ellos, otra gran voz:  Maja Keuc no solo consiguió pasar a la final, algo que Eslovenia no conseguía desde 2007 sino que logró la mejor posición para el país desde 2003. Un logro sin duda con un tema tan poco comercial. Islandia, por su parte, logró batir el corte de la semifinal contra el pronóstico que pensamos cuando fueron seleccionados y es que fueron capaces de convertir en un show bastante decente el sencillo tema cincuentero que el difunto Sigurjón les dejó. 

Y España llegó a escena... Lo que se temía fue lo que sucedió. A pesar del trabajo de Lucía y sus acompañantes, de los duros ensayos y del apoyo incondicional de los que allí estábamos, no pudo evitarse un resultado que presumimos justo. La mayoría de las canciones eran mejores y la producción y el show de casi cada país superaba al español, que aducía de cierta falta de gancho y resultaba demasiado plano en el conjunto de la gala. Un 10 para Lucía por su inagotable simpatía y también para el resto de los miembros del grupo, siempre dispuestos para una foto, una charla o unas palabras. Cuando TVE se dé cuenta de que Eurovisión es mucho más de lo que ellos piensan, o cuando quieran hacer las cosas con seriedad, o simplemente les apetezca no ya ganar, si no poder optar a un resultado mínimamente decente, podremos creer que España tenga alguna oportunidad. Mientras seguiremos sin sorprendernos, y es triste vivir que España llevara 7 puntos y no estar en absoluto sorprendido, por saber desde hacía tiempo que era lo que se consiguiería pesar de los esfuerzos. Ahora, ¡suerte Lucía en tu carrera y a aprovechar lo que Eurovisión seguro te ha enseñado!

Entre las sorpresas se encuentra Ucrania, que aunque le augurábamos un posible top 10, el  4º lugar final ha sido realmente chocante. Gracias al magistral dibujo en arena del fondo y a un sorteo beneficioso han logrado destacar y volver a un top 5 que abandonaron en 2008. Serbia por su parte,  a pesar de conseguir más puntos que en 2010, han obtenido la peor posición desde que participan como país independiente. No obstante, la RTS ha declarado estar muy satisfecha con la participación de este año. Por último, Georgia sigue con su éxito y logra un 9º lugar,  al igual que en 2010, con un tema muy particular. Habrá que confirmar su tendencia ascendente y que no se queda en una Croacia caucásica.

La nota particular de este año es que los puntos han estado más repartidos que nunca. El hecho de que no hubiera ningún tema especialmente destacado sino una maraña de temas agradables han dividido el voto, algo que seguramente ha beneficiado a Azerbaiján. Al igual que la ausencia de Turquía, que nos dio una cierta alegría al principio ya que demostraba que nadie está exento de quedar fuera de la final afortunadamente, pero que luego se convirtió en una ventaja para su país hermanos, consiguiendo parte de los votos turcos de la final. Habrá que analizar el voto jurado-televoto para ver por quién se decantó cada grupo. Hasta ahora, siempre han coincidido en el ganador, pero hay rumores de que este año pueda haber sido de otra forma. 

En cuanto a los que se quedaron en la semifinal, hay q destacar la emoción por el 10º puesto en ambas, con unas sorprendentes Malta y Bélgica acechando a Suiza y Moldavia. Los fracasos de Noruega (17º) e Israel (15º), y los últimos puestos de dos canciones muy decentes, Polonia y Holanda. El caso holandés ya llega a la desesperación: no conocen una final desde 2004, pero no se desalientan a la hora de seguir intentádolo. Grecia y Suecia vencieron sus respectivas y Rusia y Estonia sufrieron más de lo esperado para clasificarse. Destaca el 3º lugar de Finlandia y Eslovenia, que luego cayeron en la final, y el modesto 8º lugar de los Jedward. 

Terminamos con una mirada al futuro, que se llama Bakú 2012. Gran espantada general se prevé, aunque no será porque lo intentemos hasta el final. Ya parece que se mueve incluso: rumores de construcción de un auditorio de 20.000 espectadores para el evento, ampliación drástica del  número de plazas hoteleras y de servicios turísticos, al igual que un remozado general de la imagen del país para aprovechar lo que precisamente querían: abrir su país al mundo y situarlo en el mapa, algo que tendrán que trabajarse si no quieren desaprovechar lo que el show de tv más gfande del mundo les ofrece.

¡Y nosotros estaremos aquí para contároslo!


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