miércoles, 23 de mayo de 2012

Análisis de la primera semifinal

Foto: EBU-UER
Un show bastante decente es el que nos ha ofrecido hoy la Ictimai TV, apoyado en gran medida por los medios técnicos de la NDR, televisión alemana organizadora del evento el año pasado. Los presentadores, sin embargo, dejan bastante que desear: ofrecen un trabajo muy encorsetado, nada natural, un guión insustancial y algunos momentos algo ridículos. Que alguien le diga a Eldar que baje la mano del micro cuando no lo usa y se relaje un poco.


Las postales están bien tratadas, ofrecen un rápido recorrido por el país, sin mucha originalidad pero con bastante eficacia. Sin duda lo más impactante es el efecto de iluminación del exterior del pabellón con los colores de la bandera del país que tiene que actuar. Aunque la transición entre la imagen del exterior y del interior es un poco brusca y hay un salto de sonido que suena algo raro. Minucias en realidad.

Montenegro actúa primero, haciendo todo lo que no ha hecho en los ensayos. Al menos ha cantando a la vez que la música pero sin guitarra ni pie de micro. Algunos paseos que se ha dado entre otras cosas parece que se le hayan ido ocurriendo según iba actuando. Ha habido momentos de auténtica vergüenza ajena, por desgracia. Lo más gracioso para mí: el final con los bolsillos hacia afuera. Dos años sin concursar por dificultades financieras y a la vuelta desperdician el dinero en una actuación totalmente fuera de tono. Una lástima.

Islandia ha estado espectacularmente comedida. Aunque sea una paradoja, tiene su explicación: el show resultaba muy llamativo sobre todo después de Montenegro, con momentos incluso muy brillantes, pero siempre dentro de una serenidad muy conseguida. Jónsi ha cantado muy medido, controlándose muy bien y Greta es una artista genial.

Grecia ha sido bastante decente en directo, que se esperaba desastroso. Han conseguido empastar el baile y Elle no ha sonado tan mal como en días anteriores. Sigue imbatido el récord de clasificaciones del país heleno y una merecida alegría por su sufrimiento colectivo.

Letonia no logra convencer con su tema simple y simpático. La puesta en escena resultó un tanto incomprensible, el efecto de las cinco amigas hablando ha sido bastante peor de lo esperado. Vocalmente bien, pero lejos de lo suficiente. Letonia tiene que apostar de nuevo por grandes nombres de su panorama musical como hizo en sus comienzo hace una década.

Albania no puede calificarse más que de espectacular. La interpretación de Rona supera con creces las dificultades que una canción así entraña. E incluso supera la imagen extraña que la cantante ha elegido.  Es un tema que muy poca gente puede cantar así y estoy seguro de que entre el jurado ha tenido que brillar especialmente. Otra alegría dentro de la tristeza que embarga al país hoy por el accidente de autobús ocurrido. Puede ser una sorpresa en la final.

De los primeros cinco, por tanto, se clasifican tres. Nada mal para la estadística. Y uno de ellos porque era del todo imposible.

Rumanía ha debido de tener bastantes problemas de sonido por que Elena se ha quitado el pinganillo varias veces y su cara de consternación era notoria. Por lo demás, bien cantado, show divertido y dentro de lo mejor que se podía esperar de ellos, sin caer en obscenidades, algo fácil en este tipo de canción veraniega. 

Suiza no ha podido vencer a los fantasmas de su pasado y dos años seguidos clasificándose es algo que aún les va a costar conseguir. El show estaba bien, la canción también y la interpretación igual. Pero faltaba algo. Ya comenté en los ensayos que a pesar de que no había nada que objetar en esos aspectos, el tema no terminaba de arrancar y nunca tuve claro que pudiera lograr su pase. Para colmo, una canción en una línea similar como la húngara ha resultado más creíble y la ha superado. Si hubiera ido Lys Assia, ¿hubiera conseguido pasar? ¿O las abuelas también la hubieran eclipsado?

Bélgica no ha sido ni más ni menos que lo que se esperaba de ellos: una balada simple con una interpretación simple. Si bien Iris se crece según va avanzando la canción, sin duda no es una intérprete vocal ni dramática excepcional, y se queda corta incluso a veces en algunas partes de la canción. No hubo sorpresa, no podía haberla. Para el año que viene, que toca Valonia, habrá que pensar en algo mucho más sorprendente... pero una sorpresa bien entendida, no algo como los Witloof...

Finlandia no puede pedirle peras al olmo. Si presentamos un tema plano, poco original, con una intérprete poco espoleada y una puesta en escena totalmente inoperante, pues ocurre que a poco que los demás espabilen, te superan. No hay que confundir la sencillez con lo espartano, y si en 2011 Paradise Oskar hizo de lo sencillo un arte, Pernilla no estaba en las mismas condiciones.

Israel tenía a su favor un gran fondo, un puesto de salida detrás de dos baladas un tanto monótonas y una canción alegre. Pero como Suiza, no era bastante. Ellos no daban bien en pantalla, sus gestos y su forma de moverse resultan bastante poco naturales y la voz del solista suena gangosa. Dos años sin Israel en la final, esto clama al cielo ya que Maya Buskila sea la próxima participante, por fin tras miles de años rumoreándose.

El fracaso de los 5 segundos hace que la estadística de la primera mitad decaiga: en total 4 de los 10 primeros, clasificados.

San Marino ha presentado el show que esperábamos ver: una buena interpretación vocal que se ve superada totalmente por una canción que no daba más de sí y una escenografía simpática pero desconcertante. De todas formas, creo que quedará como una de las participaciones que más sonrisas  e incluso cariño levanten entre los fans porque se han llegado a hacer querer. 

Chipre vuelve a la final a pesar de las dudas que Ivi, como su amiga Elle, generaba con su pobre interpretación vocal. Me atrevería a decir, a riesgo de enfrentarme a otras opiniones, que no es solo que Ivi tenga una voz débil, sino que además no tiene en absoluto una voz bonita. De todas formas, lo ha salvado decentemente con unos coros bien adaptados y una puesta en escena bastante conseguida, con un fondo muy atractivo.

Dinamarca sí tiene el encanto de la sencillez. Un tema bien construido, bien cantado, bien presentado y sin ningún tipo de exceso. El único, quizás, el atuendo algo inadecuado. Parece que los daneses han dado en la tecla con un tipo de canción que les da el éxito asegurado, al menos para llegar a la final siempre. Canciones simples pero de bonita melodía, bien cantadas y que resultan engañosamente modernas y discretamente comerciales. Solo les falta el "plus" para conseguir una ganadora.

Rusia ha levantado el ánimo a todos, en casa y en el pabellón. Se nota que es uno de los shows más esperados y populares del año, no hay duda de que la clasificación estaba asegurada y en la final le espera un resultado importante. La simpatía que transmiten traspasa la cámara y consigue que se olviden las enormes deficiencias técnicas que esconde su interpretación. La risa de la abuela pequeña al final es un momento que ya está en la historia de Eurovisión por derecho propio. Lo único que esperamos es que la ternura y la diversión no cieguen el entendimiento y la victoria no esté en su destino.

Hungría es la sorpresa de la semifinal. Personalmente me encendió la bombilla en uno de los ensayos: canción en la línea de pop sencillo y fácil de oír como Suiza, pero más real. Suiza parece intentar aparentar más de que en realidad es. Hungría se presenta tal y cómo es. Y su show resulta menos espectacular pero también más puro. Si lo que se quiere es dar imagen de banda pop, de directo en un concierto cualquiera, Hungría lo consigue mejor que Suiza. Exenta de banalidades y superficialidades, con menos gritos, menos pirotecnia, menos peinados presuntuosos y se les entiende mejor lo que cantan. Superaron a Suiza y a la final por segundo año consecutivo. Además, el efecto rebote tras la bazofia musical que es Rusia sin duda habrá tenido que ver en su resultado. Una canción de verdad tras algo que era de todo menos música.

De este grupo de 5, nada menos que 4 clasificadas. Sin duda el bloque más duro de todos.

Austria venía pidiendo a gritos la eliminación. Si bien el tema gusta o no según tus intereses musicales, el show había perdida la mayor parte de su gracia sin los efectos de los neones, reducidos a unas bombillas en los traseros de las bailarines y poco más. El manotazo de una de ellas a Manuel (uno de los solistas) que le llega a quitar la gorra en directo quizás sea una venganza del sexo femenino ante tamaña actuación sexista. A mi parecer, muy mal gusto, más allá de las apreciaciones personales. El año que viene, Austria solo tiene que volver a traer una actuación elegante y nada pretenciosa como el año pasado, aunque sea con otro tipo de canción o cantante, pero sin querer inferirse como los chulos del lugar.

Moldavia sigue en la final, como casi siempre, con un nuevo tema de aires flok, que tiene como principales ventajas su simpatía y su gracejo, sin que sea ni una gran canción ni ofrezca nada complicado. En este caso, la sencillez desde el plano rítmico. Bien planteada y con una coreografía resultona, se cuelan sin dificultad en la final.

Irlanda ha encontrado en Jedward a sus salvadores. Un tema discreto pero resultón y una puesta en escena bastante elaborada han bastado para la segunda clasificación consecutiva de la isla esmeralda. Y no ha sido fácil poner en concordancia las voces de ellos con la de los coristas más la puesta en escena y el baile. Pero ha sonado muy bien y es un buen tema pop para que pase a la final.

De las tres últimas han pasado dos, interesante dato estadístico también. Hablando de estadísticas, a continuación se han sorteado los puestos de salida de estos primeros diez finalistas.

2. HUNGRÍA: siendo egoístas, este tema no iba a llegar muy lejos de todas formas, mejor que sean ellos los que ocupen el segundo lugar y no otro tema con más posibilidades a priori y que se vieran ahogadas por el mal fario del puesto 2.

3. ALBANIA: pronto para pensar en ganar, aunque nunca se sabe. Vocalmente seguirá siendo, es de esperar, una de las mejores de la noche y salir de sopetón tercera puede caer muy bien entre un público que no se espere algo tan profundo y especial. Ha pasado actuando quinta pese a las dudas de muchos.

6. RUSIA: Un jarro de agua fría seguramente para las expectativas de la delegación rusa. Aunque son capaces de todo y pondrán de pie al pabellón, quizás sea algo pronto como para pensar en victoria, pero, sinceramente, creo que ante la participación rusa de este año no hay muchas que puedan pararla. 

7. ISLANDIA: algo pronto como para que sea el éxito que muchas encuestas y apuestas le otorgan. Saliendo detrás de Rusia pierden el efecto boom que han tenido tras Montenegro pero pueden tener el efecto rebote de Hungría tras Rusia en la primera semifinal de hoy que comentábamos antes.

8. CHIPRE: no es mal sorteo, es la primera canción de su estilo que aparece (por ahora), lo que le puede dar ventaja. Eso sí, detrás salen otras dos canciones movidas (cada una con su estilo) cantadas por sendas mujeres también.

14. RUMANÍA: bien detrás de Azerbaiyán, no parece que se maten entre ellas ya que son muy distintas y brillantes en su estilo cada una. Lo peor puede ser que tenga la pausa delante de ella.

15. DINAMARCA: quizás algo sosa detrás de Rumanía, aunque para otros esto puede ser un beneficio. No es un puesto muy claro.

16. GRECIA: ni fu ni fa. Ni Dinamarca le hace mucho daño ni viceversa. 

23. IRLANDA: suertudos, bastante más que el año pasado, donde se vieron rodeados de multitud de temas similares. Este año salen mucho más tarde y habrá que ver quiénes le acompañan.

26. MOLDAVIA: gran puesto para Pasha y sus niñas. Me atrevo a asegurar un puesto 10 para esta participación.

Pocas sorpresas en los resultados, de forma general, y una segunda semifinal que se prometa reñidísima. Loado sea Svante por introducir las semifinales, algo tan emocionante o más que la propia final. 

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