domingo, 20 de mayo de 2012

¿Cual es el mejor puesto para actuar? Las estadísticas hablan!

Una de las cuestiones que nos hemos planteado desde siempre es identificar el puesto idóneo de salida para ganar el Festival de Eurovisión. Lo cierto es que las estadísticas son caprichosas y parece que depende de muchos factores, como por ejemplo los temas que salgan alrededor, o la capacidad de sorpresa de la actuación en sí, independientemente de la calidad del tema y del puesto de salida del mismo.

Han ganado temas para todos los gustos, en ocasiones favoritos por todos y en ocasiones temas que han sorprendido en escena y que a priori no contaban con el favor de la mayoría, pero, ¿qué dicen las estadísticas? En ENYD analizamos en base a las estadísticas proporcionadas por todos los años anteriores cuáles son los puestos más favorables para alzarse con la victoria en el certamen eurovisivo.

En la imagen que tenéis presentada podéis ver la estadística año a año (pulsar para agrandar) y la media de todos los años desde el inicio. Por otro lado he decidido tratar de modo a parte el último puesto de todas las ediciones para ver su influencia.

A priori no hay gran diferencia entre salir en un puesto u otro, oscilando la media de posición entre el décimo y el duodécimo puesto, pero si hay algunas posiciones que destacan de un modo favorable.

Curiosamente destaca el puesto 17 como el puesto más favorable para conseguir la victoria y es que en 7 ocasiones los países participantes en dicho puesto han conseguido alzarse con la victoria final, las últimas ocasiones han sido en 2006 y 2007. En su contra tiene que los últimos años los participantes que han cantado en dicha posición han ocupado los últimos puestos de la tabla.

Seguidamente los temas que han contado con la mayor aceptación del público han sido aquellos que han ocupado la mitad de la tabla, pero curiosamente podemos detectar dos puestos importantes: el puesto 10 y el puesto 12. ¿Qué significado tiene esto? Prestando atención al número de canciones que han tenido lugar en cada certamen, y analizando las posiciones por separado, podemos detectar que destacan más los temas que cierran la primera mitad de la tabla con respecto a los que abren la segunda mitad. ¿El motivo cuál puede ser? ¿Quizás la gente tarda demasiado en el descanso y se pierde dichos temas?

Por el contrario, la apertura del festival si está contemplado entre los puestos más valorados entre los participantes finalistas, debe ser por la gran expectación que crea inaugurar la final de un evento.

El último puesto de actuación por el contrario y según las estadísticas figura como un arma de doble filo. A pesar de contar con una de las mejores medias, han sido más de 15 ocasiones las que un participante que ha interpretado su tema en dicha posición ha acabado entre los últimos clasificados de la tabla, aunque por lo general, siempre ha sido un puesto que ha contado con la aceptación del publico, y es que son muchos los que cada año quieren ser el broche de oro del certamen e intentar conseguir la victoria cantando en esa posición final.

Entre los peores puestos para presentar una canción en un festival de eurovisión figura el afamado puesto 2: ningún país ha conseguido la victoria jamás cantando en dicha posición. El puesto 16 le sigue muy de cerca en las estadísticas siendo una posición en la que tampoco ha habido victorias y en la que los puestos de la cola, parecen cebarse con ella.

En cuanto al puesto 19, que es el puesto en el que actuamos este año con Pastora Soler, comentar que este puesto no comenzó a ser ocupado por cantantes en la historia de Eurovisión hasta finales de los años 70 y principios de los 80. Tres países han conseguido el triunfo cantando en dicha posición en los años 1990, 2005 y el pasado año 2011. La representación española por el contrario, tan sólo ha cantado en ese puesto en 2 ocasiones: 1979 y 1991 quedando segundos y cuartos respectivamente. ¿Se volverá a repetir que un representante español vuelva a ser top 5 cantando en esa posición?

Pero todo esto son estadísticas y números, y en contra de las mismas parece que siempre está la "ley de Murphy" para estos casos: Es la primera vez desde que hay semifinales, y la segunda en la historia del festival de Eurovisión que una final se la disputan 26 países. Hasta la fecha sólo había ocurrido en 2003 y en ese año, las estadísticas se dieron totalmente la vuelta. Por primera vez en mucho tiempo ganaba un país que participaba en la primera mitad de la tabla (puesto 4), los puestos intermedios quedaban entre los puestos finales de la tabla y el último país en participar sólo se conformó con un puesto 23 en la clasificación final. El país participante en la posición con la mejor estadística (puesto 17) sólo consiguió ser decimoséptimo y por el contrario el país presentado en segundo lugar consiguió ser sexto. El país que participó en la posición en la que lo hará Pastora Soler, sólo consiguió una décimo octava posición.

¿Que pasará? ¿Volverán las estadísticas a su cauce? ¿Será un nuevo año especial y diferente que rompa con las mismas? Pronto lo sabremos y saldremos de dudas. Hasta entonces, desde ENYD sólo nos queda mostrar nuestros mejores deseos a nuestra representante. ¡Buena suerte Pastora!

2 comentarios:

  1. Chapó. Menudo curro. Me encantan estas estadísticas :D

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  2. felicidades por este articulo. Los ultimos puestos son los mas vistos y si es una buena actuación,mejor todavia. España estará en top10 seguro. Yo le auguro el puesto 6 o 7.

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