miércoles, 30 de mayo de 2012

Why can't this moment last forevermore

Con la frase con la que Loreen abre su tema ganador y con la perspectiva que dan los días que han pasado desde la gran final de Eurovisión 2012, nos proponemos realizar un repaso y análisis de la final del show, observando qué vimos, qué ocurrió y porqué razones pudo ocurrir lo que pasó en cada una de las participaciones. Seguro que puntos de vista hay muchos, pero te traemos el nuestro, intentando poner un ojo lo más objetivo posible y buscar siempre los puntos positivos al gran trabajo realizado por todas y cada una de las delegaciones, de los artistas, bailarines, coristas, coreógrafos y tantos miembros que se dejan la piel casi literalmente en preparar 26 actuaciones, 26 shows que hagan vibrar a toda Europa en tres minutos. El trabajo realizado por todos, tanto por el que algunos pudieran considerar el peor como el mejor es digno del respeto total y absoluto por parte de los que lo presenciamos y desde ENYD siempre tendremos el reconocimiento a esa ardua labor por encima de cualquier otro comentario jocoso y, por supuesto, por encima de cualquier resultado final. Y, sobre todo, en esta edición, que ha contado de nuevo con un nivel excepcional. Gracias a todos los artistas que nos han hecho vibrar un año más durante todos estos meses, culminando en la gala del sábado pasado
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REINO UNIDO: El resultado de la participación británica de este año hay que considerarlo de injusto a todas luces. Si bien en las apuestas aparecía como uno de los favoritos y la realidad distaba mucho de parecerse a esas infladas previsiones, el penúltimo puesto está a años luz de la calidad de la canción y el conjunto final que apareció en escena. Por lo pronto, la canción es excelente y su letra muy auténtica, aunque tenga el hándicap de no ser un tema fácil para la mayoría a la primera escucha. Visualmente estuvo muy conseguida, en un difícil equilibrio entre elegancia, sobriedad y con efectos que sirvieran para hacerla memorable, quitando quizás los efectos pirotécnicos en aspa del final, exagerados para la sutilidad de la canción. Vocalmente no fue perfecta, dando la sensación a ratos de acabar las estrofas algo falto de aire, pero con un grito final muy bien logrado. Sea como sea, una interpretación fenomenal para un señor de su edad. La leyenda no defraudó pero no pudo convencer a la hora de recibir votos, y es de esperar que haya sido ni a jurados ni a televoto, porque es difícil ser 25º con un buen resultado en alguna de las dos partes. Sin ser exagerados creo que al menos debería haber ocupado un puesto entre los 15 primeros. Solo fue votado por Estonia, Letonia, Irlanda y Bélgica con un máximo de 5 puntos de los estonios. ¿Qué falló? ¿El efecto "veterano" eclipsado por las abuelas rusas? ¿Actuar en primer lugar? ¿Los señores mayores no son bien vistos por la audiencia siempre y cuando no sea por la vía de la ternura? ¿La canción no caló entre la audiencia? Normalmente, son varias causas y no solo una las que explican fracasos inesperados como este. Pero lo que tenemos que tener claro es que Engelbert Humperdinck es una estrella internacional y así lo ha demostrado a su paso por Eurovisión, donde el resultado es simplemente una anécdota más de las tantas que se dan en el show.

HUNGRÍA: El tema húngaro se coló en la final por pocos puntos de diferencia con el que más se le parecía de todo el concurso: el suizo. Ambos eran temas pops con toques electrónicos, cantados por grupos de mayoría masculina y con shows en escena similares. El tono más discreto y lineal de los húngaros consiguió el pase a la final por encima del intento algo más presuntuoso de los helvéticos. En la final, su interpretación fue en la misma línea sobria y elegante, bien presentada y dando al tema lo que necesita: la apariencia normal de un grupo normal haciendo lo que sabe hacer y nada más. Quizás, esa normalidad no le daba opciones a un puesto mejor, a pesar de la innegable calidad de la canción. El resultado fue el esperado (bottom) pero la imagen dada fue excelente. Obtuvo puntos casi exclusivamente de sus vecinos: Moldavia, Rumanía, Serbia, Eslovaquia y Turquía, con máximo de 8 de los eslovacos.

ALBANIA: Posiblemente uno de los temas más difíciles del año y una de las mejores interpretaciones. Cuando fue elegida allá por diciembre todos nos asombramos de la voz de Rona y de lo arriesgado de la apuesta albanesa para el festival. Unos directamente la daban por descalificada dando por supuesto que el televoto no entendería tanto dramatismo y otros apostamos por ella y por que la calidad tiene que tener premio y no solo la diversión. Finalmente la segunda opción se ha impuesto dando un justo premio con la mejor posición de la historia eurovisiva de Albania con un 5º lugar aún actuando terceros. Casualmente, el año pasado Dinamarca actuó en el mismo lugar y también acabó quinto. A pesar de su imagen un tanto rebuscada, el reconocimiento ha sido espectacular y quizás esa personalidad añadida a la que ya de por sí tenía su voz y su desgarradora canción han colaborado. A veces, apostar por lo distinto y arriesgar es garantía de éxito. Otros países que veremos más adelante prefirieron agarrarse a fórmulas más típicas y cayeron en desgracia. En la semifinal fue nada menos que segunda, solo Rusia pudo arrebatarle el triunfo por seis escasos puntos. Curiosamente tuvo los mismos puntos en la semi que en la final (146) y fue votada por 24 países, con 12 de Macedonia, Italia, San Marino y Suiza.

LITUANIA: Una de las sorpresas del año, a quien no todos veían en la final y que ha llegado al 14º lugar en votos, el mejor resultado del país báltico desde que fueron 6º en 2006 y el tercero mejor de su historia. Me da la sensación de que Donny Montell ha dado con la imagen de buen chico que toda madre quiere tener y es en ese grupo de espectadores donde ha recabado más votos, además del ritmo setentero de su canción y su buena interpretación vocal. Hay que reconocerle también el mérito de hacerse completamente solo en escena toda la canción, incluyendo salir a ciegas, quitarse la venda, dar una voltereta, menear las caderas y acabar el show sin falta alguna. Sin duda tiene buen futuro en el mundo artístico el chico y ha demostrado ser capaz de mucho más de lo que se le creía en un principio, a pesar de un tema algo desfasado y de actuar bastante pronto en la final. En la semifinal, saliendo último fue tercero, solo por detrás de las favoritas Suecia y Serbia. Fue votada por 14 países con un 12 de Georgia, segundo consecutivo. 

BOSNIA-H.: La preciosa balada de Bosnia prácticamente solo pudo convencer a los serbocroata-parlantes y a los expatriados bosnios en otros países a pesar de la elegante interpretación de su cantautora. Recibió puntos de 9 países con dos 10 de Turquía y Croacia. En la semifinal fue sexta. Quizás el haber elegido un tema poco pegadizo y una actuación de perfil bajo, con una puesta en escena un tanto insulsa y una imagen que hacía parecer a Maya quince años mayor de lo que es le han restado algo de gancho. No nos equivocamos al decir que podría ser la peor posición de Bosnia desde que hay semifinales: un puesto por debajo de Vukašin Brajic en 2010. 

RUSIA: Musicalmente bazofia pero han conseguido suplir la falta de calidad artística con toneladas de ternura y cercanía, siendo capaces de poner de pie a los espectadores en directo y de tener una difusión mediática internacional impresionante. La abuelita pequeña Natalya Pugacheva es ya un personaje histórico en Eurovisión y queramos o no el sentimiento a la hora de votar también forma parte del juego. Algunos las tachan de freakies, otros simplemente de jugar a otro nivel dentro de la competición. La cuestión es que han sido segundas con más puntos que el ganador del año pasado y con solo 13 menos que el ganador ruso en 2008. Es la segunda mayor cantidad de votos de Rusia y ganaron la semifinal también. Seguramente esto quiere decir que el jurado también se dejó llevar por el boom de las abuelitas y habrá que analizarlo cuando salgan los resultados. La gran madre Rusia vuelve al TOP10 después de tres años consecutivos fuera de él. Si el subcampeonato es premio excesivo o no es algo que quedará siempre en discusión eterna. 

ISLANDIA: A pesar de ser un gran contraste con el ciclón ruso, la calidad del tema y la interpretación de Greta y Jónsi no consiguieron convencer a la mayoría y tuvieron que conformarse con el 19º lugar empatados con Irlanda. Un resultado algo escaso para el mérito de la representación islandesa que si bien no era probable que alcanzaran las altas cotas que le predecían las apuestas y charts (entorno al 5º lugar) si podrían haber rondado algún puesto entre el 11º y el 15º. Recibió puntos de 10 países con un máximo de 7 de Finlandia. En la semifinal fue solo octava, por delante de Hungría y Dinamarca. Curiosamente, en los tres últimos años han logrado clasificarse con éxito para la final pero han ocupado casi el mismo lugar: 19º, 20º, 19º. A ambos se les vio mucho más relajados que en la semifinal y el coro les apoyaba consiguiendo un efecto excelente que junto con el fondo que eligieron daban al tema un aire épico muy conseguido. Probablemente el tema no era el más moderno de la noche ni guste a todo el mundo por un cierto encorsetamiento pero la sensación de estar ante un conjunto de calidad es innegable. Además, han demostrado ser uno de los dúos más simpáticos del año y han sabido mantener a Islandia como uno de los países más queridos por los fans.

CHIPRE: El segundo de los diez temas suecos que poblaban esta final (el primero fue el inglés). Seguramente era mucho mejor el tema que la intérprete: Ivi Adamou luchó en cada ensayo y en cada actuación en directo porque su voz sonara lo mejor posible y no siempre lo consiguió. Digamos que en la final lo pudo disimular pero no evitó que se apreciara que su tono de voz no es bonito y que su afinación deja bastante que desear. Afortunadamente, un show en escena muy entretenido, unos fondos en 3D bastante efectistas y el propio ritmo y letra pegadiza de su "La la love" evitaron un resultado peor. Y, por supuesto, los 12 puntos de Suecia. Desde un principio veníamos diciendo que este tipo de temas no está en su mejor momento en Eurovisión: el europop o eurodance o bien esta demodé o bien no cuenta con el apoyo de la mayoría del público a pesar de que suelen estar entre los favoritos de los eurofans cada año. Sin ir más lejos en 2008 Euroband por Islandia fue 14º, en 2010 Hera Björk 19º, en 2011 Kati Wolf 22º y este año Ivi 16º. No obstante consigue la mejor posición de Chipre desde 2005 y supera a Grecia por primera vez desde 2002. Ha sido votada por solo 9 países, pero los dos 12 de Grecia y Suecia la salvaron de un puesto aún peor. 

FRANCIA: Los siempre sorprendentes franceses presentaban un tema muy moderno, vanguardista quizás, de calidad pero de difícil puesta en escena. Si ese inconveniente a saber cómo presentar un tema así sin perder gancho en directo se le une que Anggun no es ni mucho menos una intérprete con grandes cualidades vocales, el resultado conseguido se veía venir sin dificultad. 22º lugar con 21 puntos y votos de solo 6 países, con un máximo de 6 de Islandia y Suiza. Otro bottom para Francia, el cuarto desde que hay semifinales, y empeora considerablemente la pequeña racha dentro del TOP15 de los últimos años. La idea de los gimnastas, por mucho que agradara a la vista del espectador, no tenía sentido y el bonito vestido de Jean-Paul Gaultier no fue suficiente para disimular las dificultades vocales de la indonesia. El tema agradaba a muchos por su innegable vanguardismo pero desconcertaba por igual a otros tantos que no lograban engancharse a una canción con tanto cambio de ritmo. Esperemos una apuesta ganadora por Francia el año próximo y que el éxito le sonría esta vez de verdad.

ITALIA: Una de las favoritas durante toda la temporada previa que finalmente ocupó el noveno lugar, un puesto decente si no fuera por el gran bombo que la precedía. Quizás infladas por el sorprendente subcampeonato de 2011, las apuestas colocaban al tema retro italiano entre las primeras, aunque tras los ensayos comenzó a desinflarse. La elección de una imagen elegante por encima de una con chispa, de la seriedad sobre el espectáculo, de la sobriedad del fondo en blanco y negro sobre el colorido que la canción sugería, en definitiva, del perfil bajo que la delegación italiana ha querido dotar a su tema pueden ser las "culpables" de no llegar a cumplir lo que se esperaba. Lo que sí ha conseguido Nina Zilli es demostrar que es una intérprete excepcional, que sin tener una voz espectacular sabe lo que es ser una artista. No sé si su imagen a lo Amy le ha favorecido o perjudicado más, pero sin duda ella es el alma del tema. Seguramente, el director general de RAI habrá suspirado con alivio al verse exento de organizar el evento. Consiguió puntos de 25 países, aunque el máximo fue un único diez de Malta. ¿Hubiera conseguido "Per sempre" un resultado mejor, visto el éxito de las baladas este año? ¿O se hubiera visto eclipsada por tantos temas de ese estilo? Nunca lo sabremos pero estamos deseando que el año que viene Italia vuelva a deleitarnos con su maravilloso sentido para la música.

ESTONIA: Impresionante. No habría que escribir nada más, pero haremos el esfuerzo de describir la sensación que produjo la interpretación de Ott Lepland de su tema en la final. Ya habíamos oído como había decidido incluir variaciones en la actuación, añadiendo agudos que en algunos ensayos habían sonado solo parcialmente bien. En la semifinal lo salvó con dignidad y fue 4ª pero lo que hizo en la final se salió de las previsiones y se coló en el TOP3 de gran cantidad de fans. El sexto lugar es justo premio para la valentía de Ott al querer arriesgar con una interpretación fuera de lo previsto que ha logrado sacar al tema de pasar desapercibido. Y se nota que él sabía que lo había conseguido, solo hay que verle como sonríe convencido al final de la canción. Fue votado por 18 países y contó con 4 dieces, de Finlandia, Francia, Eslovaquia e Islandia. De nuevo sexta Estonia, como en 2009 con Urban symphony y en estonio. ¡Bravo Ott! 

NORUEGA: Partía como uno de los preferidos de los fans pero se ha visto afectado también por el mal de las voces débiles. Muy flojo vocalmente, el conjunto se resentía mucho y la cara bonita de Tooji no ha sido suficiente para salvar la canción. Aunque el tema era de los mejores en su estilo, el undécimo último puesto para Noruega ha llegado. Se clasificó de milagro como décimo y empatado a puntos como Bulgaria y en la final solo fue votado por Islandia, Suecia y Holanda, con tres puntos como máximo de estos dos países. Peter Boström tiene el honor extraño de ser el compositor del tema ganador y del último clasificado, algo que no ha ocurrido antes en el festival. 

AZERBAIYÁN: La seria apuesta del país anfitrión por este tema y esta cantante demuestra que su interés por el festival está fuera de toda duda. Hacerlo bien en terreno propio es algo que no todos los recientes países que acogieron el festival han logrado: Rusia fue 11ª, Noruega 20ª, Alemania 10ª... EL cuatro lugar es un premio excepcional para Sabina y el tema sueco que interpretó, una balada muy seria pero algo distante pero que fueron capaz de volverla cercana a los espectadores ya fuera por la impresionante interpretación de la solista, el toque étnico del corista o por la fantástica idea del traje-pantalla. Sin duda, todas y cada una de estas cuestiones no responden a una improvisación, sino que reflejan el concienzudo trabajo que la delegación azerí hace cada año con su representación. Y es envidiable que se lo propongan, lo preparen, lo consigan y el resultado les acompañe. Habrá que ver si a a partir de haber conseguido el triunfo el interés se mantiene al mismo nivel. Rusia tuvo tres años consecutivos fuera del TOP 10, Noruega aún no se ha recuperado con un bottom, una descalificación y un último lugar, y solo Alemania parece resistir con suficiencia hasta ahora. Con 150 puntos, Azerbaiyán fue votado por la mitad de los países, con 12 de Malta (segundo consecutivo y puesto en sospecha), Turquía, Ucrania y Lituania.

RUMANÍA: Finalmente, el esperado TOP10 de Rumanía se ha quedado en el camino. Su tema desenfadado no ha convencido del todo y ha ocupado el 12º lugar a pesar de los esfuerzos en una coreografía simpática y una puesta en escena bastante logrado, aunque sin halaracas ni desfases. Quizás el error en la letra en la final del jurado del viernes le haya pasado algo de factura o puede que simplemente el elegir el español como lengua principal del tema no dé para más puntos. Fue votada por 14 países con 12 de Moldavia y 10 de España. Es el segundo mejor puesto de los últimos años, solo superado por los dos terceros de 2005 y 2010 pero lo consigue con menos puntos que el año pasado que fueron 17º y a pesar de ser terceros en la semifinal. No parecen terminar de encarrilar su camino a la victoria los rumanos pero nunca hay que descartarlos.

DINAMARCA: La triunfal racha danesa se ha visto truncada con un bottom que no ocupada desde los tiempos de Malene Mortensen en 2002. El tema ligero, sencillo, algo falto de carácter no ha convencido quizás por esa última característica a pesar de una melodía preciosa y una actuación en directo bastante destacable, sin inconvenientes graves y muy agradable de ver y oír. En la semifinal fue novena y en la final fue votada por solo seis países, todos cercanos menos Italia y con máximo de 5 puntos. Compartió puesto 22 con Francia y habrá que esperar a que el año que viene Dinamarca vuelva a la senda que había marcado, habiendo conseguido la aureola de posible ganador futuro en breve. ¿Volverá a repetirse una victoria danesa en terreno sueco?

GRECIA: A pesar del tema ameno y la coreografía, que finalmente pudieron poner en orden, Grecia no ha podido continuar con su larguísima racha de TOP10 consecutivos que se extendía ya por ocho años. El extraño efecto que producía oír dos veces desparejadas y solo ver una boca que cantara puede tener parte de culpa, a parte de que el tema estaba bastante trillado y fueron los propios griegos los que la calificaron como poco de poco original. Sea como fuere, Eleftheria se esforzó y el show griego siempre resulta entretenido. Su 17º lugar es el peor desde 2003 y recibió puntos de 15 países con 12 de Albania y Chipre. En la semifinal llegó al cuarto, por delante de Chipre que en la final les superó por un punto. Para haber sido una apuesta cargada de dificultades, sin apenas presupuesto y con muchos avatares en los meses premios, es un resultado aceptable.

SUECIA: Lo consiguió. Después de un arranque fulgurante, arrasando en Melodifestivalen, ocupando  los tops de la gran mayoría de los fans, entrando en listas de ventas de varios países, y llegando como máxima e indiscutida favorita antes de los ensayos, llegó la hora de Eurovisión y ya fuera por la dura competencia, por la dificultad de poner en pie una apuesta tan arriesgada en escena y por las dudas normales en un concurso como este habían templado las apuestas y todo parecía mucho más abierto que en un principio. Pero no. Loreen hizo una memorable actuación en directo, ganó su semi con amplia diferencia y se paseó triunfal por las votaciones de la semifinal, superando el número de 12 de Alexander Rybak y llegando a amenazar a solo quince puntos de diferencia el histórico máximo del noruego. Recibió puntos de todos los países menos Italia y el mínimo que obtuvo fue 3 puntos de Portugal y San Marino. La inmensa calidad de su tema, la originalidad pasmosa de su interpretación, coreografía y escenografía y la sensación de estar por encima de cualquier otra propuesta de este año fueron suficientes para convencer a todos. Ni la tos de la final de jurado pudieron apearla de un éxito que ya forma parte de la historia de Eurovisión. Suecia es el tercer país que ha ganado cinco veces y a poco que se pongan amenazaran en breve el reinado irlandés que ya empieza a oler a rancio.

TURQUÍA: Es la historia de cómo disfrazar un tema mediocre con una puesta en escena para conseguir un resultado mucho mejor de lo esperable. Turquía vuelve a ocupar el TOP10 con la divertida canción del joven Can Bonomo, que consiguió captar la atención de la suficiente audiencia con su desenfada actuación y su simpático show, creando una imagen que va a quedar para los futuros resúmenes de coreografías curiosas con su barco humano. Fue quinto en su semifinal y séptimo en la final votado por 21 países, la mitad, con un 12 de los siempre buenos vecinos azeríes.

ESPAÑA: Después de todo lo que se ha dicho antes y después de la representación española de este año poco podría añadirse que no fuera repetirse. Resumiremos en que por fin tuvimos una canción decente, una artista que podría encontrarse entre las mejores de la historia de España en el festival y una puesta en escena que se acoplaba a la canción como debía, sin ser espectacular ni necesitarlo. Esperemos que TVE sepa que si hacen las cosas bien, el público lo refrenda con seguimiento masivo y los fans lo agradecen. Y esperemos que la grandísima actitud de Pastora antes y después del concurso anime a sus compañeros consagrados a perderle el miedo al festival y se lancen a la aventura europea como hacen decenas de artistas cada año en otros países. El resultado es el esperado en un primer momento. Bien es verdad que la capacidad de emocionar de Pastora en escena llevó a muchos a pensar que era posible algo mucho mejor pero sin perder la perspectiva está claro que la vuelta al TOP10 es un éxito formidable. Votada por 18 países, con 12 de Portugal, nos quedamos a pocos puntos de llegar a un resultado algo mayor que hubiera maquillado algo más el conjunto final. Estamos seguros de que en la votación del jurado, España ocupó varios puestos más altos en la clasificación final. Lo comprobaremos. Mientras, nos quedamos con una de las más emocionantes y mejores actuaciones de España en Eurovisión.

ALEMANIA: Tal y como comenzaba la canción y la mirada sonriente de Roman Lob se clavaba en la cámara supimos que Alemania volvería a conseguir una buena posición. Sin duda, la canción alemana es de una calidad excepcional, una balada pop moderna y agradable, que muchos consideran insulsa pero que ha demostrado ser capaz de cautivar por su sencillez y modernidad. Roman se perdía por momentos en el escenario pero en cuanto pillaba una cámara era capaz de hacer crecer el tema claramente. No hizo falta ningún efecto mayor, simplemente presentar el tema con una banda y un solista a la manera clásica y la compensación fue el octavo lugar, tercer TOP3 consecutivo para Alemania, algo que no ocurría desde el cuatrienio 1999-2001. Fue votado por la mitad de países (21) y aunque no obtuvo doces, sí consiguió 5 dieces. El joven de Düsseldorf puede estar contento y la NDR también con una representación muy digna.

MALTA: una de las sorpresas de la final. Se clasificó en un más que suficiente séptimo lugar en la semifinal, por delante de favoritas como Noruega, Dinamarca o Macedonia, y en la final tuvo que conformarse con un 21º lugar. Con un tema no más que modesto y una interpretación que a ratos hacía aguas, el show que desarrollaban en escena oscilaba entre entretenido y un tanto ridículo por momentos, pero en cualquiera de los casos, divertido. ¿Quién no pierde el sentido del ridículo cuando se divierte? Malta puede estar contenta con llegar a la final y hacer un papel que aunque discreto ha sido digno. Fue votada por 9 países con un máximo de 8 sospechosos puntos de Azerbaiyán.

MACEDONIA: Cuando una persona es artista es capaz de hacer crecer una canción de forma espectacular hasta elevarla a cotas que pocos esperaban en un primer momento. Muchos de los seguidores que habían oído el tema macedonio antes del festival no habían reparado en él especialmente y no fue hasta ver a Kaliopi en directo cuando se dieron cuenta de la verdadera esencia y el excelente potencial del mismo. La balada rock étnica de la veterana cantante consiguió clasificarse no sin cierto agobio en el noveno lugar y rondó el TOP10 durante gran parte de la votación final, para tener que conformarse con el 12º lugar empatado con Rumanía, el mejor de la historia del país en Eurovisión junto al conseguido por Elena Risteska en 2006. Fue votada por 12 países, casi todos de su entorno, menos el punto que le dio Italia. Con artistas así, Eurovisión tiene un gran futuro por delante.

IRLANDA: El retorno de los gemelos Jedward estaba rodeado de ciertas dudas por una cuestión principal: su éxito principal el año pasado fue la sorpresa que causaron, su aire fresco y desenfadado, lo inesperado de su show y su actuación. Este efecto sorpresa estaba descartado por tanto para este año y su tema, siendo más fácil de oír, tenía bastante menos personalidad que el de 2011. Aún presentado un show bastante elaborado, con surtidor de agua real en directo y ducha para acabar la actuación, el resultado no les ha acompañado y siendo 6º en la semifinal, fueron 19º en la final. La dificultad de empastar a la perfección las voces del coro con las de ellos mismo fue salvada bastante bien pero el conjunto carecía del gancho que el año pasado le supieron dar. Demasiados saltos sin explicación, esa forma extraña de hacer una misma coreografía cada uno por su lado... En fin, un resultado que se podía prever y aún así, amenazan con volver el año que viene de nuevo, si la RTÉ consiente. Fueron votados por 11 países, con un 10 de Reino Unido como máximo.

SERBIA: La maravillosa composición de Zeljko no pasó desapercibida, como no podía ser de otra manera. La balada de rasgos tan étnicos que el serbio trajo de nuevo a Eurovisión convenció a todos y recibió puntos de 30 países, con cuatro 12, el segundo mayor número junto a Azerbaiyán y Albania. Una puesta en escena simple y limpia, una interpretación serena pero potente y una melodía magistral le sirvieron para devolver a Serbia al TOP3, que abandonaron en 2007. Zeljko ha anunciado que no volverá a Eurovisión, al menos como cantante, por lo que deja el resquicio de volver a oír alguna de sus melodías en el futuro. Así lo esperamos.

UCRANIA: La decisión de cambiar coristas por bailarines fue el error que cavó la tumba metafórica de Gaitana en Eurovisión 2012. Si bien la puesta en escena estaba cargada de ideas brillantes, como pantallas con imágenes de personas que bailaban y un flashmob final que creaba una sensación genial, la idea de dejar todo el peso vocal del tema a la solista fue un error, no porque ella no tuviera capacidad de defenderlo sola, que la tiene, si no porque perdía uno de los ganchos principales que eran esos sonoros coros. Un puesto 15º, el peor de Ucrania desde que fueron anfitriones, con puntos de 16 países y un 10 de Bielorrusia como tope. Y el año que viene, tras la resaca futbolera, esperamos que vengan con fuerzas respuestas.

MOLDAVIA: Uno de los temas étnico-festivos más conseguidos del año que perdió el 10º puesto por muy poco. Con votos de 17 países y el doce de Rumanía, Pasha logró que su tema se colara entre los 11 mejores con una interpretación muy profesional y una coreografía divertida. Es posible que salir el último no fuera una ventaja en una gala de 26 canciones, ya que el público tiende a agotarse a esas alturas. No obstante, un resultado muy digno para Moldavia que sigue con resultados modestos pero con canciones y puestas en escenas que no suelen decepcionar.

Es alegre ver que España vuelve al TOP10, que en ese TOP hay 5 canciones en sus idiomas originales (más el italiano que suena en el estribillo de Nina Zilli). Algo impresionante y que dice mucho musicalmente de Suecia es que 10 de los temas que sonaron en la final eran total o parcialmente de compositores suecos, y que sus resultados fueron destacados en algunos casos: Suecia primera, Azerbaiyán cuarta, Italia novena, España décima y más discretamente Chipre decimosexta, Grecia decimoséptima, Irlanda decimonovena, Malta vigesimoprimera y Reino Unido penúltima. La tercera mayor industria musical del mundo estaba muy bien representada en Eurovisión.

En el TOP13 tenemos clasificados a seis países del este, dos exyugoslavos, un mediterráneo y cuatro occidentales. Por tanto, bastante repartido. 3 de los 5 países del BIG fueron TOP10, algo que no ocurría desde tiempo inmemorial, concretamente en 2001 cuando Fancia fue cuarta, España sexta y Alemania octava. Esperemos que no tengan que pasar 11 años más para que vuelva a repetirse, siempre y cuando los temas se lo merezcan.

Ya se han anunciado 16 países que participarán el próximo año, solo unos días después del show. Por tanto, estaremos atentos a todo lo que Suecia pueda dar de sí en la organización de Eurovisión 2013, que será mucho y muy bueno con gran probabilidad.

Sverige, nu kör vi!!

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