domingo, 20 de enero de 2013

Suicidio noruego

Vidar Busk, primer finalista noruego de 2013
Por Sergio Cabrera

Para muchos eurofans, Portugal y Finlandia son auténticos quijotes del festival. Sin embargo, para mí, el país que cada año participa con ambición, independientemente de su récord de ceros, de últimas posiciones y de descalificaciones a pesar de ser favoritos, es Noruega. Pero no sólo porque cada año acuda a Eurovisión con ilusión y ganas, tratando de llevar una canción digna y, en muchas ocasiones, diferentes, sino también porque para ello celebran una de las selecciones nacionales más impresionantes, caras y, logísticamente hablando, complicadas. Para otras muchas cadenas, lo que gasta la NRK en elegir un representante para Eurovisión, más si cabe que lo habitual es quedar mal, sería un disparate. Es por ello que resulta, cuanto menos, indignante, que luego las canciones no estén a la altura, y más aún, que los resultados del televoto arrojen un resultado tan difícil de entender para el eurofan y, si me lo permiten, para el público en general. ¿En serio alguien puede estar de acuerdo en que las tres canciones que pasaron en la primera semifinal son las mejores? 

Para gustos, los colores; pero también hay cierto grado de objetividad en la selección de una canción. ¿Un señor chillón con un cantante de ópera que no empastan ni queriendo? ¿Una canción rockabilly en 2013? Cruzo los dedos para que la cosa mejore en la segunda semifinal porque mucho me temo que Noruega esta firmando otro bottom que sumar a su larga lista de fracasos. No se trata de hacer como Dinamarca, que por querer gustar al público eurofan y más popero acaba seleccionando, de diez canciones, nueve casi iguales (lo cual casi pone en bandeja el triunfo a Brick, con un tema que no está a la altura de su anterior victoria), pero sí de escoger mejor. La teoría de que había que dar “un poco de todo” en las selecciones nacionales ya se ha comprobado más de una vez que son erróneas. No es necesario incluir rap, folclore o el payaso de turno; sobre todo porque los amantes de los géneros musicales alternativos no suelen ver esos programas ni votar, por lo que tratar de contentarles no tiene sentido. En el festival ha habido buenos ejemplos de canciones de calidad en estilos nada ‘eurovisivos’, pero eran temas que gustaban a todo el mundo, aunque no fueras un amante de ese estilo. ¿No sería más interesante centrarse en la calidad de los temas, evitar que el televoto escoja canciones lamentables como las de ayer en Noruega y asegurarse una presencia digna en Eurovisión? Está claro que en la NRK no piensan así.

1 comentario:

  1. Estoy muy de acuerdo. De hecho las listas de iTunes de Noruega demuestran la poca correlación entre las posiciones de las clasificadas y las ventas:

    #36 The Underground – Datarock
    #61 Give A Little Something Back – Julie Bergan
    #68 Catch Me – Doc M.C. & Mimi Blix
    #73 Sleepwalking – Carina Dahl
    #88 Det er du – Tom Hugo
    #109 Alone – Gromth feat. Emil Solli-Tangen
    #147 Paid My Way – Vidar Busk

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