lunes, 8 de abril de 2013

Ayer y hoy de Eurovisión en Suecia: 1985

Diez años después de organizar su primer festival, Suecia volvió a albergar Eurovisión en 1985 tras la victoria, el año anterior, del grupo Herreys y su pegadizo "Diggi-Loo, Diggi-Lei". Esta vez el certamen se celebró en Göteborg, la segunda ciudad más importante del país, situada en el suroeste. De nuevo los suecos rompieron el récord de espectadores en directo ya que el “Scandinavium”, que así se llama el recinto que lo albergó, contaba con una capacidad de 10.000 espectadores. 


La presentadora fue Lill Lindfords, que en 1966 logró el segundo puesto en el festival con la canción "Nygammal vals" a dúo con Svante Thuresson. Lill abrió una tendencia que se repetiría en los dos años siguientes: que la presentadora abriera la velada cantando un tema. La moda la siguieron Åse Kleveland en Bergen 1986 y Viktor Lazlo en Bruselas 1987. Al principio de la gala, Lill saludó a Lys Assia, la primera ganadora de Eurovisión, presente en el auditorio. Lill condujo el evento con soltura y gran simpatía y, en varios momentos, tuvo un detalle con algunos países participantes al presentarlos en su la lengua original. Por ese esfuerzo le debemos perdonar que, al conectar con España para recibir su votación dijera: “espero que haga mucho más mejor tiempo que aquí en Suecia”. Por primera vez en la historia, la presentadora no se movió del escenario durante las actuaciones y, de hecho, se la podía ver en varias tomas sentada al lado de la orquesta. Para la memoria colectiva eurofan también quedará el “gag” preparado durante el que Lill se quedaba en bragas al perder la parte baja de su atuendo.

   

Pero en Göteborg 1985 hubo una innovación más. En las cartulinas de presentación el protagonismo se cedió a los compositores de los diferentes temas. Así, pudimos ver a Juan Carlos Calderón frente al timón de un barco. Curiosamente, era la segunda participación eurovisiva del cántabro en tierras suecas ya que diez años antes había compuesto el tema de Sergio y Estíbaliz. 

19 países compitieron en Göteborg con las ausencias de Holanda, por que la fecha coincidía con una celebración nacional, y Yugoslavia. Por el contrario Israel y Grecia regresaban al certamen. 

El de 1985 es un festival plagado de repetidores. Nueve países acudieron con artistas que ya habían participado en el certamen. Para empezar, las ganadoras, el dúo noruego Bobbysocks. Sus componentes Hanne Krogh y Elisabeth Andreasson habían representado a Noruega en 1971 y a Suecia con el dúo Chips en 1982, respectivamente. Precisamente, la compañera de Elisabeth en Harrogate, Kikki Danielson, ejerció de representante local en Göteborg quedando tercera. Los daneses Hot Eyes que habían defendido los colores de su país el año anterior también volvieron al terreno eurovisivo, pero esta vez cayeron al puesto 11º. Romina y Albano, nueve años después de su primera experiencia y con la desaparecida Ylenia en el coro, cantaron “Magic, oh magic”, una actuación con la que lograron el séptimo puesto. El israelí Izhar Cohen volvía al concurso después haber triunfado en 1978 con “A-ba-ni-bi”. En Göteborg quedó quinto con la pegadiza “Olé, olé”. 

 

También repetía Mariella Farré por Suiza dos años después de quedar 15ª en Múnich aunque esta vez acudió acompañada de Pino Gasparini, acabando en 12º lugar. Y hay más. El austríaco Gary Lux pisaba el escenario eurovisivo por tercera vez consecutiva tras acudir como miembro del grupo Westend en 1983 y como corista de Anita en 1984. En esta edición finalizó 8º. Lia Vissi, hermanísima de Anna, que hizo los coros para Grecia en 1979, volvió para defender a Chipre y quedó antepenúltima. Ireen Sheer quedó 13ª, cantando con otros cinco artistas en representación de Luxemburgo, país al que había defendido en 1974 y siete años después de acudir por Alemania al Eurofestival de París.  

Abrió el fuego Irlanda con “Wait until the weekend comes” que quedó en sexto lugar. Fue una de las pocas baladas que se situó en la parte alta de la tabla. Otras canciones lentas como las presentadas por Francia, Chipre, Bélgica o Portugal ocuparon discretas posiciones a pesar de acudir con grandes voces. Lo mismo le ocurrió a España. Paloma San Basilio defendió con gran elegancia “La fiesta terminó” actuando en quinto lugar tras Dinamarca. Juan Carlos Calderón dirigió la orquesta y un  coro de dos voces masculinas y dos femeninas respaldó a la cantante. La actuación fue muy aplaudida, pero a pesar de esa ovación, Paloma se tuvo que conformar con la 14ª posición y 36 puntos. España recibió un 8 de Finlandia y un 12 de Turquía, el país que quedó precisamente justo delante de ella en la clasificación final.

  

Tras una trayectoria más que irregular con seis farolillos rojos y un tercer puesto como mejor resultado hasta ese momento, Noruega se alzó con el título. Bobbysocks y su “La det swinge”, compuesta por Rolf Løvland, consiguieron 123 puntos con ocho máximas puntuaciones. El single tuvo un gran éxito en varios países del continente, llegando al número uno en Noruega y Bélgica. Alemania quedó segunda con el grupo Wind y su himno “Für alle” (“Para todos”) a 18 puntos de la ganadora. Suecia logró el tercer puesto seguida del Reino Unido. Entre el segundo y el cuarto clasificado había tan sólo cinco puntos de diferencia. Amenizó el intermedio Guitars Unlimited con temas populares suecos.

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