lunes, 29 de abril de 2013

Ayer y Hoy de Eurovisión en Suecia: 2000

En nuestra serie de artículos especiales dedicados a analizar de forma exhaustiva los Festivales de Eurovisión organizados en territorio sueco, llegamos al último celebrado hasta ahora: Estocolmo 2000.

Sin duda alguna fue este un Festival que marcó un antes y un después en varios aspectos, ya que la organización de la SVT le dio una pátina de contemporaneidad que enlazaba con el intento de la RTE en 1997 de romper con la imagen algo desfasada y engolada que tenía la crítica respecto a Eurovisión en los años 90. Charlotte, entonces Nilsson, se llevó el triunfo en una calurosa noche de finales de Mayo de 1999 en Jerusalén. Estocolmo aparecía entonces como la ciudad elegida para organizar la edición de un año tan simbólico como el 2000.




La fecha elegida fue el sábado 13 de Mayo y el lugar el Globe Arena de Estocolmo, que había acogido la final de Melodifestivalen en 1987 y que se presentaba con sus 16.000 asientos como la mayor sede en los 45 años del Eurofestival. Para la gran noche se redujeron a 13000, un récord en cualquier caso, aunque les duraría tan solo un añito. Ese fue el primer impacto, ya que no olvidemos que en Jerusalén apenas 1000 personas estaban viendo in situ la edición de 1999.

La estética también sufrió un revolucionario cambio, y el diseño escandinavo no desaprovecho la oportunidad de mostrar sus minimalistas encantos. Empezando por el logo,  "una boca sensual y estilísticamente pura que simboliza la libertad de expresión, el diálogo y la canción" en palabras de sus diseñadores. Gustó tanto, sobre todo su 'customización' para la bandera de cada de país, que en 2004 fue uno de los candidatos a ser elegido como la marca del Festival, aunque se lo llevó el corazón que todos conocemos. También se creó una fuente de letra especial para el festival - que incluso se podía descargar de la página web oficial del evento -.

El responsable de dirigir todo aquello fue... Svante Stockselius, un periodista que ya había dirigido algún Melodifestivalen en aquellos años en los que seguía siendo una final de una noche. Nombrado Productor Ejecutivo de Eurovisión 2000, cuatro años más tarde sería elegido por la UER como Supervisor Ejecutivo del evento en su conjunto.  El equipo sueco que formó para organizar el Festival tenía la clara idea de modernizar el evento aprovechando la llegada del nuevo milenio.

Y lo hizo muy bien desde el primer minuto. Todos recordamos aquella enigmática y misteriosa intro en la que los labios de una voz femenina en off enunciaba a los países participantes sobreimpresionados en imágenes que reflejaban movimiento, dinamismo y acción. Este video precedía a la retransmisión y finalizaba con un interrogante que simbolizaba la típica pregunta del ¿quién ganará?. Tras aquel video aparecía el escenario a oscuras y miles de lucecitas moviéndose, de repente una niña - Caroline Lundgren - aparecía para dar la bienvenida con un sonoro "Welcome Europe" que dio paso al 'estallido' - como bautizó Uribarri - del público en el Arena. Sin duda, a día de hoy esta introducción sigue igual de vigente, emocionante y atemporal. 




Estábamos ante un Eurovisión diferente, sin duda alguna. De hecho, fue el primero retransmitido en streaming - en Real Media, entonces - por internet para todo el mundo.

Los presentadores seleccionados fueron elegidos con la idea de aportar entretenimiento, diversión y no resultar engolados sin perder las formas, fue una mezcla de la naturalidad de Karin Falck en el 75, el desparpajo de Lill Lindfors en el 85, y la profesionalidad de Treutiger y Capoliccio en el 92. La periodista Kattis Alhström (33) y el presentador Anders Lundin (42) realizaron su papel a la perfección, dejando una inolvidable introducción multi-idiomática para la posteridad. El director de la gala fue Marius Bratten, que también dirigiría el Eurovisión de Tallinn 2002 y la supervisora de la UER, por cuarto año consecutivo, Christine Marchal-Ortiz.

Fueron 24 los países participantes. Grecia, Eslovaquia y Hungría declinaron participar aun teniendo derecho tras haber 'descansado' en 1999 por aquel baremo que decidía quienes podían participar y quienes no. Y en este año les tocaba a Bosnia-Herzegovina, Portugal, Lituania, Polonia y Eslovenia. 
En la prensa española se destacaba, no obstante, la participación de bastantes países del este y pocos mediterráneos, tal y como refleja este titular de EL MUNDO del mismo 13 de Mayo... no sabían lo que se avecinaba años después..


Las 'postales' entre canciones reflejaban algún legado de cada uno de los países participantes en la sociedad sueca en general y en la ciudad de Estocolmo en particular. Otra gran novedad fue la cámara en blanco y negro que entre canción y canción mostraba la entrada y salida de los representantes, saludándose y deseándose suerte unos a otros.

Israel abría por primera vez un Festival de Eurovisión con la posmoderna "Shameach" a cargo de los Ping-Pong, comparados en los foros de entonces con la pandilla de Scooby-Doo. La polémica les rodeó toda la semana, no solo por la actitud abiertamente homosexual de los dos cantantes masculinos, sino por agitar banderas sirias en el escenario, algo que les costó un problema diplómatico, llegando a perder su trabajo a la vuelta a su país. Solo Francia y ARYM les otorgaron puntos, terminando en 22º puesto.

Los siguientes tres países aparecían como favoritos para ganar: Países Bajos y Reino Unido copaban las entonces primerizas votaciones en internet; Estonia las de pago.

Países Bajos salía segundo, pero no fue la estadística sino el exceso escenográfico y visual de Linda Wagenmakers lo que echó por tierra sus posibilidades. Fue una noche fatal para los holandeses que vieron como la NOS cortaba la emisión del Festival por la tragedia pirotécnica en la ciudad de Enschede que provocó esa misma tarde decenas de muertos y heridos. Una triste y enlutada Marlayne lo comentó implicitamente al dar los votos neerlandeses, realizados por el jurado de reserva.

Si el "No Goodbyes" quedó en el puesto 13, Nicki French y su "Don't play that song again" sorprendió por su pésima puesta en escena y unos planos laterales devastadores de la cantante y sus coros otorgaron el peor puesto hasta entonces para el Reino Unido: 16º. La cuarta en competir, también favoritísima, fue la joven Ines que representando a Estonia con su contemporáneo "Once in a lifetime" obtuvo un cuarto puesto. Sus nervios le jugaron una mala pasada, mostrándose excesivamente tensa durante la canción.

La presentadora maltesa Claudette Pace ganó muchos enteros la semana de ensayos, empujada sin duda por el mismo coro que condujo a Charlotte Nilsson a la victoria el año anterior. Además cantó una estrofa en maltés, algo que no pasaba desde 1972! Su simpática "Desire", que a muchos recordaba a canciones de "La Sirenita", finalizó 8ª.

Rusia regresaba tras dos años de ausencia. Fue la última canción en darse a conocer, apenas unas semanas antes del Festival. Tanta espera mereció la pena porque la joven Alsou (16)  no dejó a nadie indiferente. Afincada en Londres e hija del vicepresidente de la principal petrolera rusa, apareció con un sensual diseño de la británica Maria Grachvogel, que había creado todo el vestuario de Spice Girls y fue la que subió por primera vez a una pasarela a Victoria. Compuesta por autores estadounidenses que habían trabajado para Boyz II Men, TLC y Backstreet Boys, 'Solo' fue la canción más actual de la noche y obtuvo un inesperado 2ª lugar que hizo olvidar las críticas en su país por cantar en inglés, algo que harían posteriormente otros cantantes rusos. Alsou volvería en 2009 a presentar la gran final en Moscú.

Esperado era el regreso del chipriota Alex Panayi tras su bien recordado "Sti Fotia" de 1995, esta vez volvía a dúo con su corista de entonces, Christina Argyri bajo el nombre de 'Voice' en griego e italiano. No logró sorprender como entonces, y finalizaron en un decepcionante 21º lugar.  Serafín Zubiri había ganado la primera preselección televisada en España desde 1976, y de nuevo ganó una plaza eurovisiva para cantar en Suecia, como en 1992. Lamentablemente, una cuidada, limpia y vocalmente buena puesta en escena no pudo competir con una canción bonita, pero sin gancho alguno. Triste 18º lugar con tan solo 18 puntos de Chipre (10), Rusia (2), Rumanía (5) y Suiza (1). 

También en el puesto 18, pero de las apuestas, aparecían los hermanos daneses Jorgen y Niels con su country sencillo "Fly on the wings of love". Dinamarca solo había ganado en 1963 y nadie confiaba que un veterano dúo como el danés sorprendiera al público europeo. Hay que decir que el muchas veces criticado Uribarri siempre citaba la semana del Festival a los daneses como favoritos, incluso durante la propia retransmisión.  Su pronóstico de este año es quizás el mayor acierto personal del fallecido comentarista en todas sus retransmisiones. Desde la primera votación se pusieron en cabeza y sacaron más de 40 puntos a la cantante rusa. La delegación rusa pidió su descalificación por usar el 'vocoder' que distorsionaba la voz, una novedad también. No sirvió de nada.

La victoria danesa fue una sorpresa chocante, por primera vez desde 1989 no ganaba uno de los principales favoritos. Algo que también sucedería en 2001 y 2002.

Stefan Raab, tras su buena experiencia en 1998 con Guildo Horn, acudía en solitario con la divertida "Wadde Hadde Dudde Da". La prensa española le comparaba con "El Chaval de la Peca" y el público de TVE le dio el 12. Finalizó 5º, muchos dicen que por el destape de sus coristas. También se dijo que el sombrero de cowboy que llevaba era para hacer burla a la vestimenta de la gran favorita de la noche, Ines. Quién sabe...

Sorprendió también la presencia de Al Bano en los coros de la antigua Miss Playboy de Suiza, Jane Bogaert. La gran voz del italiano en su tercera intervención eurovisiva no evitó el fiasco de "La vita cos'é?" que finalizó 20ª. El croata Goran Karan venía precedido por la publicación de su pertenencia a los Hare Krishna, una elegante bailarina rubia le acompañaba y su sólida interpretación de "Kad Zaspu Andeli" le elevó al 9º lugar. Los anfitriones sorprendían con la elección en Melodifestivalen 2000 de Roger Pontare, que ya había estado a dúo con Marie Bergman en el 94. Su étnica e india "When Spirits are calling my name" llenó de fuego y misticismo el Globe Arena, colocando a Suecia en un 7º lugar. 

La finlandesa Nina Aström ganó por sorpresa y pirueta matemática el Euroviisut de aquel año - no ganó ni televoto, ni jurado - ante otras propuestas mucho más buenas que hubieran otorgado a Finlandia un mejor resultado. Su simple e insulsa "A little bit" empató con Serafín en votos y posición. Compartía militancia cristiana con la belga Nathalie Sorce, que solo recibió 2 puntos macedonios por su infumable "Envie de vivre".

Debutaba Letonia con "Patra Vetra", un grupo letón que había recibido las alabanzas de los mismísimos REM la semana de ensayos. Se internacionalizaron como "Brainstorm" para Eurovisión y su "My Star" se tradujo del original letón. Reinars Kaupers apareció en el escenario como el Mick Jagger del nuevo milenio y logró llevar a su país al puesto 3º, todo un mérito. La crítica alabaría en las semanas posteriores a este grupo y a esta canción, como una 'rara avis' del planeta eurovisivo.

El 10º puesto de Pinar Ayhan supuso el tercer mejor resultado para Turquía en Eurovisión en toda su historia. Su rumba oriental "Yorgunum Anla" sorprendió a la audiencia europea. Irlanda regresaba al top10 tras su fiasco del 99 con Las Mullans, el 6º puesto de la muy apropiada "Millenium of Love" a cargo de Eammon Toal todavía no ha sido superado por ningún representante irlandés desde entonces.

El 'interval act' fue otra maravilla audiovisual. Bajo el título "Una vez toda Europa estuvo cubierta por hielo", mostraba expresiones folklóricas y populares de todos los países participantes. Destacaba por España la afición del Betis, abuela incluída. 



Las votaciones no tuvieron mucha emoción, los 8 doces que recibió Dinamarca doblaron a los recibidos por Rusia y Letonia. En ningún momento vieron amenazada su ventaja. 

En definitiva, 2000 fue la mejor entrada posible de Eurovisión en el milenio, el siglo y la década. Demostró ser un show a la altura de producciones internacionales y transmitió una imagen sin anquilosamientos del pasado. La influencia de Suecia permaneció durante bastantes años en la organizacion de Eurofestivales posteriores. ¿Lograran impactar este año tanto como entonces dando un revulsivo a la dirección del Festival?. Ojalá.



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