jueves, 4 de abril de 2013

Tal día como hoy: Eurovisión 1981

Hoy hace 32 años que Europa asistió al XXXI Festival de Eurovisión, que por segunda vez tenía lugar en Dublín, pero por primera en la Royal Society, un club de hípica local con un amplio recinto, el Simmonscourt Pavillion, que también acogió el de 1988.

Estuvo presentado por la locutora de RTÉ Doireann Ní Bhríain, cuya cara de circunstancias quedó para los anales de la historia eurovisiva con el famoso "I don't have it" de la portavoz yugoslava en la votación. El comienzo con Austria y Turquía no era muy alentador, pese al tono a lo Sinatra del tema alpino (él terminó dedicándose a la producción musical) y los ritmos modern-folk de los turcos. Sigue quedando una duda eterna del porqué de esa coreografía austríaca tan surrealista (la chica del casco no puede faltar en cualquier vídeo de curiosidades eurovisivas). El cantante austríaco volvió a aparecer en un congreso OGAE hace poco y podéis verlo aquí.

Con Alemania la cosa cambia, y el típico schlager alemán de Siegel y Meinunger suena brillante y pegadizo, con buenos arreglos y una original armónica de fondo y ese aire triste que cuenta la vida del pequeño y solitario Johnny Blue (Juanito el triste), que a pesar de todo, acabará convirtiéndose en un exitoso músico.



Lena Valaitis, que tras su segundo puesto continuó su carrera como una popular cantante de schlager en Alemania, dejó sitio a una leyenda viviente, Jean-Claude Pascal, ganador de 1961, actor, cantante y muy vivido a juzgar por su aspecto cansado y avejentado a sus escasos 54 años. Pero quien tuvo retuvo, e interpretó 20 años después de su triunfo un tema tradicional hecho a su medida: "C'est peut-être pas l'Amérique" (Quizás no sea América, una frase hecha que viene a significar que algo puede que no sea mucho comparado a otra cosa pero es suficiente). Obtuvo grandes aplausos y un modesto 11º lugar a pesar de su elegante presencia en el escenario. Jean-Claude nos dejó en 1992.



Las rítmicas canciones de Israel (6º), con una bonita melodía y un fondo más folclórico, y Dinamarca (11º), muy ochentera y divertida con el original título "¿Rizado o no?" (refiriéndose a los peinados), tuvieron éxito moderado, a diferencia de la primera "Lejla" yugoslava, que se adelantó 25 años a la de Hari Mata Hari, pero cuya preciosa melodía no obtuvo más que un 15º lugar en Eurovisión. En los 80 siempre solía ser polémica la canción finlandesa (16º) y esta vez se presentaron con un "Reggae OK".

Con Francia llega una historia contada hecha canción, una de las letras más originales de la historia eurovisiva. "Humanahum" cuenta como en una galaxia lejana, en el año 3000, un abuelo le cuenta una historia a unos niños sentados a su alrededor sobre un viejo planeta de fábula donde había árboles, olas, flores, del que todos se sentían orgullosos hasta el día en que dejó de existir cuando se inventó la guerra. Todo un himno ecologista y pacifista sin asomo de cursilería y con unos originales coros que imitaban las respuestas asombradas de los niños que desconocían el significado de las maravillosas cosas que les narraba y describía el abuelete (qué es un árbol, qué es una ola...). Simplemente, ya no hay canciones así.



Un meritorio tercer lugar obtuvo el tahitiano Jean Gabilou, por delante del 14º obtenido por la canción española "Y sólo tú", de ritmos muy ochenteros, exponente típico de la llamada canción ligera patria. Tan típico que recibió acusaciones de plagio y tuvo un litigio con el mismísimo Julio Iglesias. Tenéis más información sobre esta cuestión en este magnífico artículo de los compañeros de AEV.

Holanda (9º) participó con una modesta canción que pretendía cautivar a los jurados por su sencillez y la candorosa apariencia de Linda Williams, a la que sólo le faltan los zuecos para ser una típica holandesa. Irlanda, por el contrario, apostó por un tema rítmico a diferencia de sus acostumbradas y exitosas baladas, interpretada por un trío de tres chicas sexys ataviadas galácticamente para cantar un alegato en contra de aquellos en los que creen en los horóscopos y supeditan sus decisiones a los movimientos de los astros (it's crazy, it's crazy!, decían).



Sheeba (con Maxi, intérprete irlandesa del 73) fue un grupo con éxito comercial durante varios años y obtuvo un digno 5º lugar con esta divertida canción. Noruega, a pesar de contar con un cantante también de éxito, obtuvo su tercer 0 con "Aldri i livet" (Nunca en la vida). Por el contrario, el Reino Unido obtuvo su cuarta victoria eurovisiva con Bucks Fizz y una canción que ha quedado como un referente de la música que se adueñó del festival en los años 80: simple y repetitiva, de estribillo facilón, con una llamativa coreografía como truco y poco recursos tanto musicales como  vocales o de letra. "Making your mind up" superó a otras mejores canciones de la noche gracias a que supo diferenciarse de sus rivales y creó una escuela que costó años superar en Eurovisión.



El grupo, aunque se formó para el festival expresamente, obtuvo posteriormente varios éxitos musicales más y son frecuentes invitados en los programas eurovisivos especiales.

Portugal (18º) presentó un tema con cierto aire infantil y sin mucho éxito donde ironizaba sobre el "Playback" compuesto por Carlos Paião, artista de importancia en Portugal que murió prematuramente en 1988. Bélgica participó con un insulso tema muy ochentero titulado "Samson" y Grecia presentó una preciosa balada con una melodía entre las más bellas que han pasado por el festival titulada "Feggári kalokerinó" (Luna de verano), donde quizás la presencia física y vocal del cantante no esté a la misma altura de la belleza de la música. Acabó 8ª.

En 1981 vimos el debut de Chipre con un meritorio 6º lugar para la divertida "Mónika" y Suiza contó por cuarta y última vez con Peter, Sue & Marc y su más famosa canción: "Io senza te" (Yo sin ti), fabulosa balada en italiano que forma ya parte de la historia eurovisiva y que fue 4ª en Dublín.



Y por último, Suecia, que tras la victoria de ABBA no terminaban de encontrar el camino del éxito eurovisivo de nuevo hasta que se engancharon al carro de las canciones facilonas en 1984. Björn Skifs, por segunda vez en Eurovisión, presentó "Fångad i en dröm" (Atrapado en un sueño) con el que fue 10º.

Tras unas interesantes votaciones, con algunos fallos en el marcador (cuando le asignaron 326 votos a Irlanda en un momento dado) y el mítico "I don't have it" de la portavoz yugoslava que antes mencionamos, se llegó a un final emocionante donde se daba un triple empate entre Reino Unido, Alemania y Suiza. Sorprendentemente, Suiza no votó a su vecina Alemania, acabando con sus esperanzas, y Suecia sólo dio 1 a Suiza, poniendo el triunfo en manos británicas.

A partir de 1981 veríamos más grupos a lo Bucks Fizz que, visto con la perspectiva de hoy, no hicieron ningún favor a la imagen del festival. ¿Hubiera sido distinto con una victoria suiza, francesa o alemana? 

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