martes, 23 de abril de 2013

Tal día como hoy: Eurovisión 1983

Hace hoy 30 años se celebraba en Munich, capital de Baviera, el festival de Eurovisión 1983. 20 países tomaron parte, con el retorno de Francia e Italia, ausentes en Harrogate, pero con una ausencia que no ha vuelto a darse, la irlandesa (debido a una huelga en la cadena).

La bailarina Marlene Charell, que triunfó en los cabarets de París en los 60 y 70, presentó a duras penas el show en tres idiomas (alemán, francés e inglés), lo que le trajo innumerables problemas y, sobre todo, alargó la duración hasta más de tres horas, algo inédito.  


La BR (Bayerische Rundfunk), sección bávara de la cadena federal ARD, eligió como sede el casi impronunciable Rudi Sedlmayer Hall, construido para albergar partidos de baloncesto en los Juegos Olímpicos de 1972 y que actualmente acoge los del Bayern Munich Basket bajo su nuevo nombre, más simple: Audi Dome. Se calcula que dio cabida a unos 5000 espectadores en la gala, sentados delante del polémico escenario, para otros simplemente feo, compuesto por luces en tonos amarillentos que se encendían con diferentes ritmos, según el tema que actuaba.

Fue el primer año que Australia retransmitió el concurso, cosa de la que se cumplen por tanto 30 años y que la SBS lo celebra este año con emisiones especiales antes del festival.

Metidos en canciones, Francia abría el concurso con un 'repetidor': el provenzal Guy Bonnet, que fue 4º en 1970 y 8º en esta ocasión con su clásica y casi tenebrosa "Vivre", siempre sentado al piano y con sus inseparables gafas. Noruega traía por última vez al contumaz Jahn Teigen, con la no menos insistente Anita Skorgan en el coro. Fue su mejor clasificación (9º).

Reino Unido partía de nuevo como favorita con uno de los temas más actuales del festival, "Never givin' up", coreografía con taburetes incluida y vestidos con ropa deportiva. Mucha modernidad para el jurado, que los dejó sextos. Suecia presentó a su futura reina del schlager, la adolescente Carola, que fue tercera con "Främling" pero que ganó en su país el título de ídolo que aún hoy mantiene indiscutible.

Italia volvía con un artista de renombre, el gesticulante Riccardo Fogli, ganador de Sanremo 82 y con la balada pacifista "Per Lucia" (11º) y Turquía presentaba el primer desmán de la noche: "Opera", del difunto Çetin Alp, quedaría para los restos como uno de los iconos de la decadencia eurovisiva. Por desgracia para Remedios Amaya, gran artista flamenca que interpretó la apuesta vanguardista del flamenco fusión "Quién maneja mi barca" por España, compartió el último puesto y los 0 puntos del año. Le costó mucho volver al gran público pero supo mantener su nivel en su estilo.


Por Suiza Mariella Farré, bailarina y cantante que quiso volver en 2013, con la balada "Io così non ci sto" (15º) y por Finlandia la otra hermana Aspelund, con el original "Fantasiaa" (11º), favorita de muchos fans al igual que lo es el "Lapponia" de su hermana en 1977. Una artista de renombre en el nicho de la 'World music' es Christi Stasinopoulou, que pasó con más pena que gloria con su "Mou les" (14º).

La holandesa iba de favorita, cosa que luego no se pudo confirmar (7º) con su simplona y pegadiza "Sing me a song", que podía haber participado en un festival diez años antes igualmente. Quién dio el campanazo fue Yugoslavia, con "Džuli", del guapito montenegrino Danijel. Un tema que recordaba a los años 50 y que consiguió el mejor puesto para el país balcánico en su historia eurovisiva (4º) y gfue un éxito sensacional.

Chipre presentó un dúo de hippies treintañeros, Stavros y Constantina (16º). Ella escribiría 14 años después "Mana mou", para sus hermanos Hara y Andreas. Los anfitriones consiguieron estar entre los mejores del año (5º) con su "Rücksicht", una bonita balada con un título curioso: 'Consideración'. Uno de los dos hermanos se suicidió tras lanzarse desde una ventana de un hotel de Río de Janeiro pocos años más tarde.

Dentro de los mitos ochenteros que este festival generó está la danesa Gry y su "Kloden drejer" (El planeta gira), con un look inolvidable (17º). Las otras fueron las belgas Pas de deux, con su 'Rendez-vous' (18º). Israel consiguió algo poco habitual: ser subcampeona dos años seguidos. La gran Ofra Haza, que consiguió renombre mundial y que falleció en 2000, interpretó la tradicional "Khai", un himno schlager muy hebreo. 

Portugal, por su lado, presentó una sencilla balada al piano (13º) y Austria un schlager-pop totalmente olvidable titulado 'Hurricane', que sorprendentemente fue noveno. Entre los miebros del grupo aparecía por primera vez Gary Lux, habitual por el país alpino en los 80. 

Por último apareció una guapísima francesa rubia, vestida de rosa para llamar la atención, con una buena balada con arreglos muy de la época titulada "Si la vie est cadeau". Cursi para algunos, el tema luxemburgués logró captar justo 6 votos más que Israel y conseguir la quinta y última victoria para el Gran Ducado.


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