miércoles, 15 de mayo de 2013

Ensayo semifinal 2

Os traemos en directo el segundo ensayo de la segunda semifinal.

Espectáculo de baile para abrir la semifinal. Sobre una especie de grada con varios escalones vemos a los bailarines que imitan a una orquesta, director incluido. Sin duda, menos espectaclar que el de la primera semifinal, pero un trabajo bien hecho. Bike-skaters acompañan a los bailarines a continuación. Petra Meda aparece en el satélite justo después, en la penumbra dando la bienvenida, con broma incluida sobre la palabra 'Europe'. El traje en esta ocasión ha levantado comentarios críticos... 


Letonia abre. Ambos vestidos con trajes llenos de lentejuelas, no llevan camiseta debajo. Muchísima energía para comenzar, un auténtico huracán. Les acompañan dos músicos tambiën cuando invaden la pasarela y acaban el tema desde el satélite. Muy buen comienzo.

San Marino comienza como hemos visto desde el centro del escenario con Valentina agazapada y unida a su inseparable bola iluminada, casi única luz en escena. Con una capa negra transparente que esconde su vestido rojo, se dirige después al centro con dos coristas escoltándola siempre. Ahí terminará su tema, sin la capa y con el viento, público entregado aplaudiendo al ritmo del tema incluido. Pienso que esta puesta en escena no es la mejor que podría haber tenido esta canción.

Macedonia finalmente interpreta en macedonio el tema. Comienza solo Lozano a la izquierda del escenario y con el estribillo aparece Esma como una diosa con aplausos del público que continúa animando al ritmo del tema. Su vestido rojísimo dará que hablar, con turbante a juego. Final todos juntos en formación de cara al público. Todo dependerá de si el tema gusta o no...

Azerbaiyán impresiona a todo el que la ve por primera vez, gracias a la idea que manda en su coreografía. Los movimientos dobles del contorsionista dentro de la caja de cristal son geniales y la interpretación del joven Farid es muy consistente. Se le une la figurante vestida de rojo al final, que acaba junto a Farid mientras la jaula se llena de pétalos.

Finlandia vuelve a traer el ritmo. Con su particular traje de novia, dos coristas y dos bailarines, todo está enfocado a la diversión pura. Y lo consiguen, con una coreografía simple pero efectiva y varios trucos que incluyen cola extensible y pirotecnia. Y por supuesto el beso final...

Vuelve Petra con un chiste sobre Estocolmo y Malmö y da paso a Lynda Woodruff con la segunda parte de su recorrido por Suecia, divertídisima como siempre.

Turno de Malta con Gianluca con pantalón mostaza, camisa blanca y chaleco negro. Fondo con subtítulos de la letra del tema, mucho mejor conseguidos que los de Bélgica. Con su banda consigue un efecto de grupo de amigos que a la canción le viene perfecto. Sonriente y mucho màs relajado, no deja su aspecto de chico cualquiera que es parte del encanto de la participación maltesa. Otro paseito por la pasarela para acabar en un banco sentado junto al resto de sus colegas.

Tras la sencillez de Malta, el exceso de Bulgaria. Cuatro sets de tambores distintos ocupan el escenario, junto al duo, el gaitero con capucha y tres coristas vestidas de manera tradicional búlgara, suponemos. Ventilador para Elitsa que canta casi todo el tema desde el centro del escenario, de pie, de rodillas e incluso comparte percusión con Stoyan. Al final, máscara con plumas y pasarela arriba para acabar en el satélite.

Islandia es otro contraste grande que los productores han reservado al elegir el orden. De espaldas al público, comienza Eythór. Chaqueta negra y no blanca, va girando hasta encontrarse de cara al auditorio, con el fondo del pueblo pesquero al fondo, quizás uno de los más originales del año. Solo en escena hasta el último estribillo, donde aparecen junto con un iluminación más clara el coro de cuatro miembros. Excelente el puente y final con plano de la mano cerrada de Eythór.

Grecia trae de nuevo el despiporre al escenario, con un tono distinto a las anteriores. Juegan la baza del grupo de juerguistas, incorformistas y outsideres. Faldas incluidas, recorren el escenario de arriba a abajo una y otra vez, para deleite del público. Eficaces en su objetivo, destacan entre el grupo de canciones.
Israel vuelve a traer la paz. Vestida con el mismo traje de la final del KDAM, aparte de la pedrería añadida. La estética no es el fuerte de ests participación de Israel. Vocalmente en cambio es bastante capaz y es ls única balada eurovisiva de la noche, piano incluido. Si para el jurado ha sonado igual no debería tener demasiados problemas. Armenia apuesta por el grupo tradicional, sin los excesos griegos. El medio tiempo ecologista suena un tanto repetitivo y poco original, aunque ellos dan la imagen de profesionalidad que se espera. Tras los varios temas importantes que le preceden se antoja difícil verles en la final, sin que el tema tenga nada que achacársele ni mucho menos al grupo. Fuego rojo para acabar. Hungría es sin duda lo más alternativo del año, por no decir lo màs raro. El tema es muy digno pero la imagen de ByeAlex es cuanto menos discutible, y eso que en pantalla queda mucho mejor. El fondo puede ayudarle dado que está muy conseguido, tomando imágenes del videoclip. Su voz rasgada no añade mucha ventaja a la interpretación de la cancion y como otros temas de este año la suerte queda echada al gusto que la audiencia tenga. Los favoritos noruegos tienen la ventaja de dejar atrás dos temas que destacan poco. Abren con el juego de luces tan espectacular del NMGP, inspirado en el de Euphoria. Coreografía sincronizada con las tres coristas, Margaret interpreta relajada y un tanto mística el tema siempre desde el centro del escenario. No parece que hayan vuelto los problemas de afinación y la actuación va sobre ruedas. No tendría que tener problemas para llegar a la final. Otra cuestión es verla triunfando. Petra desde la Green room mientras montan el escenario de Albania, con dos plataformas y muchos intrumentos de cuerda y percusión. Mucho mucho fuego, humo artificial y chorros a presión. El mayor del dúo tierne una voz rasgada que se hace apenas audible en momentos. El otro imprime mayor potencia al tema, que intents abusar de los efectos especiales para intentar atraer la atención del público, incluyendo una guitarra soplete y pirotecnia a raudales. La balada quizás más clásica del año llega con Georgia, con escenario totalmente oscuro y lleno de humo artificial. Con el primer estribillo se ilumina y podemos ver el fondo de cascada azul y a Sophie con traje color celeste y Nodi con traje negro. Chorros a presión y cascada de fuegos artificiales. Poca química entre ellos pero muy bien afinada, muy bien pensado y tremendamente eficaces. Suiza y los conservadores Takasa. En formación cara al público, muy estáticos, demasiado, no ofrecen ningun aliciente al tema, que es bastante rítmico y daba para hacer un show bastante más atractivo. Los arrumacos del dúo principal son un tanto cursis y la actuación en sí resulta insulsa y decepcionante. Rumanía trae el exceso de nuevo al escenario. Sobre una especie de bolsa de basura gigante roja sobre fondo también rojísimo aparece un trasunto de Drácula con un traje indescriptible, con cuello sobredimensionado y pedrería abundante. Tres bailarines que parecen ir desnudos le acompañan. Afina bien y sube en una platanaforma similar a la de sus vecinos moldavos. Confetti para acabar. Intermedio con Darin y Agnes tras una nueva aparición de Petra y algunos chistes más. Una actuacion moderna y bien hecha para dar paso a los finalistas. Es difícil decir la lista de los diez finalistas, pero podemos ir asegurando varias: Azerbaiyán, Finlandia, Malta, Grecia, Israel, Noruega y Georgia. Las tres restantes deberían estar entre Bulgaria y San Marino por un lado y Letonia, Islandia o incluso Rumanía, quizás la menos probable por sus excesos.


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