martes, 18 de marzo de 2014

Conchita Wurst resurge como el Fénix


Hace dos años saltó a la palestra el nombre (y la imagen a él asociado) de Conchia Wurst, una cantante austriaca que alcanzó la popularidad en un concurso de talentos de la ÖRF en 2011 y que quería la representante de Austria en Eurovisión aquel año. Su nombre se hizo hueco por encima de cualquiera de los demás en la mayoría de webs, grupos de Facebook y Youtubes de todo el continente, por encima de los a la postre ganadores de la final de ese país para el festival de Bakú, que fueron los Trackshittaz. Miles de opiniones distintas y hasta encontradas se han formulado sobre ella desde entonces.

¿Quién es Conchita Wurst? Traducible como Conchita Salchicha, conoció la popularidad a través de dicha emisión del programa de búsqueda de talentos de TV austriaca llamado “Die grosse Chance”, cuya final fue en noviembre de 2011. Es una drag-queen cuyo rasgo más característico es claramente visible: su barba.



El alterego de Conchita es Tom Neuwirth que nació en 1988 y era escaparatista. Concursó antes en otro talent-show, Starmania, donde fue subcampeón por detrás de la futura eurovisiva Nadine Beiler. Fundó a continuación la banda Jatzt anders pero no duró más que unos meses. Y es que, posiblemente, cantantes como un Tom Neuwirth cualquiera haya muchos. Artistas como Conchita Wurst seguramente no.



Desde que su nombre se popularizó en el ambiente eurovisivo como posible representante de Austria en el festival, las opiniones han corrido rápidamente por todas las redes sociales. Opiniones a favor y en contra; algunas desconcertadas, otras encantadas. Pero nadie queda indiferente. Esa quizá sea su fuerza, que no pasa desapercibida. Y saber distinguirse es otro triunfo, y en Eurovisión eso cuenta.

Aún hay quien se pregunta de qué género es, como si eso todavía importara en pleno siglo XXI. La comparación con nuestro Falete es inevitable. Dos artistas con una imagen diferente de lo convencional. ¿Valoramos finalmente más la imagen que la calidad del propio artista? ¿Somos tan tradicionales que no podemos concebir que lo distinto forme parte de lo habitual? ¿Es friki todo el que es diferente? ¿Qué clase de ética tenemos los mismos eurofans para excluir a alguien por ser distinto? ¿O es que hay algo más distinto que ser eurofan? ¿Vestirse de señora para ganarse la vida e los escenarios es menos digno que vestirse de chaqué? Ya hemos dicho: Tom hay muchos, Conchita solo una.



Es lógico que a algunos les guste más o menos la forma de cantar, de interpretar o de aparecer en escena de Conchita pero no sería justo juzgarla simplemente por un aspecto diferente. Otra pregunta a hacerse es si Conchita Wurst fomenta el frikismo en Eurovisión, algo contra lo que luchamos todavía hoy en el mundo eurofán. Si su imagen es lo único que valoramos, creo que nos equivocaríamos. En cambio, personalmente he visto personas que se llaman a sí mismos cantantes, de aspecto “normal” y tradicional, que cantan, transmiten, interpretan o vibran muchísimo menos que ella en el escenario. Y cantantes que van de serios por el negocio de la música y son tanto o más dañinos que cien COnchitas a la imagen de Eurovisión. No es comparable, en mi modesta opinión, un Dustin the Turkey (IE08) o un Chikilicuatre (ES08) con Conchita.

En la final de Austria de 2012 fue subcampeona con "That's what I am", un tema schlager que no pudo superar al poder comercial y al gran número de seguidores que los raperos Trackshittaz tienen en Austria. Fuerza que no consiguieron igualar a nivel europeo, donde fueron últimos en su semifinal y su show causó bastante revuelo por la imagen y el trato a la mujeres que se podía deducir de su actuación.



Pero llegó 2014 y la ÖRF decidió elegirla directamente allá por noviembre como representante para Eurovisión. Ha tardado varios meses en presentar la canción, que ha resultado ser una balada un tanto anticuada, aunque bien orquestada y cantada, que recuerda a muchos a aquellos temas de las BSO de las películas del agente 007 que hizo tan populares la británica Shirley Bassey o más recientemente Adele. Su título es "Rise like a phoenix", y su letra tiene un trasfondo similar al de su anterior éxito "Unbreakable".



Muchas reflexiones se podrían seguir haciendo entorno a la figura de Conchita. En unas semanas descubriremos si logra clasificar a Austria para la final en Copenhague, cosa que no tiene fácil dada la polémica que su imagen suscita sobre todo en los países del Este, mucho más conservadores y trogloditas en el tema. No obstante, Austria es un país bastante conservador y ha logrado vencer las trabas para ser elegida internamente. Pero lo que está claro es que ya se habla de ella en Europa, y se hablará.

1 comentario:

  1. Para todo el que esté interesado, he descubierto que hay una app de Android que tiene todos los concursantes de Eurovision con sus letras. Os dejo el link para que lo echéis un vistazo:

    https://play.google.com/store/apps/details?id=com.rebytes.ilistas

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