martes, 8 de abril de 2014

Eurovisión en Copenhague: 1964

Caminito del próximo festival de Eurovisión vamos a dar un paseo por la historia del concurso. Dos ocasiones ha tenido Copenhague para celebrar el festival hasta ahora. La primera en el lejanísimo 1964, cuando el Tivoli acogió a los cantantes seleccionados por las diferentes televisiones públicas para competir en una noche de invierno en la fría capital danesa. Más adelante repasaremos una edición mucho más actual, la de 2001.

Por Carlos García Chozas

La IX Edición del Festival de Eurovisión llegó por primera vez a tierras escandinavas, concretamente a Dinamarca tras la victoria cosechada el año anterior por Grethe & Jørgen Ingmann en Londres. Siguiendo los parámetros en los que se basaba el festival en aquella época se seguía dando mayor importancia a la finalidad de dicho certamen, que era encontrar la mejor canción de las que competían en ausencia de coreografías vistosas como ocurre hoy en día. A diferencia de festivales posteriores, cada país era representado por un cantante solista o dúo y el resto de integrantes debían formar parte del coro como fue el caso de los integrantes españoles, los TNT, cuya integrante Nelly fue el estandarte español apoyada por sus compañeros de trio Tim y Tony, que pasaron a ser coristas. 

Otra de las características de aquellos festivales era la celebración de los mismos en grandes teatros dónde se solían representar funciones operísticas con una gran acústica. En la edición de 1964 el recinto elegido fue el Tivolis Koncertsal y la ciudad elegida, la capital de Dinamarca: Copenhague. Actualmente no existe ningún documento gráfico del evento debido a un incendio en los estudios de la DR, salvo unos fragmentos de una película perteneciente a algún noticiario de la época correspondiente a la ceremonia de entrega y actuación final de la vencedora así como unos segundos de la retransmisión original también de la actuación italiana durante el festival. Sólo se conserva íntegramente la grabación de audio de principio a fin. 

Aquella noche del 21 de marzo el evento fue presentado por la carismática Lotta Wæver que amenizó de forma ágil la gala que duró poco más de hora y media. La gala comenzó con la interpretación de los músicos de la Guardia Real Danesa que tocaron unos segundos del himno eurovisivo, el tedeum, y posteriormente una melodía creada para el evento. Tras una breve introducción por parte de Lotta dando la bienvenida a los telespectadores y explicando en inglés, francés y danés la mecánica del concurso dio paso al primero de los participantes: el luxemburgués Hugues Aufray interpretó "Dès que le printemps revient" (Hasta que la primavera vuelva), una balada con aires de ranchera. Estuvo acompañado en el escenario de un coro masculino y finalizó en cuarta posición con 14 puntos. La segunda en aparecer fue la representante de Paises Bajos, Anneke Grönloh con el tema "Jij Bent Mijn Leven" (Eres mi vida), que invitaba a bailar a la gente por su ritmo sesentero pero los jurados no lo vieron así y solamente le otorgaron dos puntos finalizando en 10ª posición. 

A continuación le tocó el turno al veterano noruego Arne Bendiksen con el tema de corte jazz bastante melódico "Spiral" que bien recordaba a un tema de musicales con esos giros tan característicos del artista nórdico, que compuso varios temas más en años venideros para su país. Ocupó la 8ª posición con 6 puntos. En cuarto lugar actuó la anfitriona Dinamarca con el cantante Bjørn Tidmand y una balada típica de la época muy utilizada para los filmes que se rodaban en la década de los sesenta. Su título, "Sangen Om Dig" (Canción sobre ti) y obtuvo una de las mayores ovaciones de la noche aunque ocupó la novena plaza con 4 puntos. El caprichoso orden de actuación quiso que los tres países nórdicos que participaron en aquella edición salieran seguidos. El turno en esta ocasión fue para Finlandia con el cantante masculino Lasse Mårtenson y su tema "Laiskotellen" (Sin nada que hacer), muy melódico demostrando aplomo y tablas sobre el pequeño escenario danés. Si el sorteo fue caprichoso, la clasificación final también lo fue ya que quedaron uno tras otro. Suecia se ausentó debido a una huelga de artistas. Fueron séptimos con 9 puntos.

Tras Finlandia el turno fue para Austria con el que sería dos años después vencedor del concurso, el conocido Udo Jürgens, que interpretó un tema muy intimista y musicalmente muy dulce sentado a su piano, "Warum nur, warum" (Porqué, solo porqué). Ocupó la sexta plaza con 11 puntos, a la postre la peor de sus tres participaciones, aunque el tema fue hiperversionado en cantidad de países. La francesa Rachel actuó en séptima posición interpretando una gran balada con el título "Le Chant de Mallory" (La canción de Mallory), obteniendo una meritoria quinta plaza con 14 puntos y siguiendo la estela de grandes intérpretes y temas galos que pisaron el escenario eurovisivo desde 1956. El festival llegó a su ecuador de participantes con la estrella británica Matt Monro que interpretó el enésimo tema melódico, que era el estilo que irrumpía por aquella época: "I love the little things" (Me encantan las pequeñas cosas). Cantante de gran porte que dominaba el escenario a la perfección finalizó en segunda posición con 17 puntos. 

¿Qué sería de un festival sin los famosos “0”?. Uno de los cuatro países que tuvo el deshonor de llevarse uno de ellos fue Alemania, que actuó en noveno puesto. El tema que interpretó la rubísima Nora Nova, de origen búlgaro y primera artista de esta nacionalidad en Eurovisión por tanto, fue "Man gewöhnt sich so schnell an das Schöne" (Qué pronto nos acostumbramos a los bueno), un tema rítmico muy festivalero que no caló en los jurados europeos. Tiene el récord de título con más palabras de la historia del festival. Tras los germanos actuó Mónaco con el altísimo Romuald que consiguió ocupar el cajón más bajo del pódium final con su tercer puesto y sus 15 puntos finales. La balada interpretada en francés tenía como título "Ou Sont-Elles Passees?" (A dónde han ido). El segundo de los “0” fue para la debutante Portugal, que actuó en 11ª posición con António Calvário, estrella lusa de la época. Aunque realizó una gran interpretación de su tema "Oração" (Oración), pasó un auténtico calvario, haciendo alusión a su apellido, en la ronda de votaciones finales.

Italia consiguió su primera victoria en el festival gracias a una tímida jovencita de 16 años llamada Gigliola Cinquetti, que interpretó con una dulzura e inocencia inusual el que quizás fue el tema con mayor sentimiento del año: "Non ho l’étà" (No tengo edad). Interiorizando a la perfección y transmitiendo empatía consiguió 49 puntos en total que la encumbraron al primer puesto de la clasificación. Tras Italia llegó el turno de Yugoslavia que consiguió el tercer “0” de la noche: Sabahudin Kurt, con la balada melódica "Zivot je sklopio krug" (La vida ha cerrado el círculo) tuvo ese honor en un festival en el que más del 80% de las canciones eran del mismo corte musical. La suiza Anita Traversi corrió la misma suerte que Alemania, Portugal y Yugoslavia y se llevó el último cero a casa. En la edición del 64 el idioma que eligieron fue el italiano titulándose el tema "I Miei Pensieri" (Mis pensamientos), otra balada más que no gustó al jurado europeo. La anécdota del festival fue que, tras la actuación de Anita, un espontáneo subió al escenario con una pancarta en la que se podía leer: "Boicot a Francisco Franco y Salazar". Rápidamente se le retiró dicha pancarta y se le redujo mientras las cámaras enfocaron hacia el tablero de votos para evitar que Europa viera esas imágenes. 

En penúltima posición actuó Bélgica, otro de los países pioneros de la historia de Eurovisión. El intérprete fue Robert Cogoi que interpretó "Pres de ma Riviere" (Cerca de mi ribera). La canción, finalmente, obtuvo 2 votos y ocupó la 10ª plaza. Y cerró el festival España, con el grupo TNT, formado por Nelly, Tony y Tim, de origen uruguayo que interpretaron la balada titulada "Caracola". Finalmente fueron duodécimos con un solo punto otorgado por el jurado de Italia. Justo antes de las votaciones, el interval act estuvo amenizado por la compañía "Ballet-harlquinade" y tras ellos llegó el momento de las votaciones que no fueron tan emocionantes como en otras ediciones puesto que Italia tomó el mando desde la primera votación y en ningún momento lo abandonó, recibiendo votos de todos los países exceptuando Noruega, Dinamarca, Francia y España. Tras dar punto y final al Festival y emplazar a los espectadores para el festival del año siguiente, Lotta dio paso a Gigliola Cinquetti que interpretó por segunda vez en la noche su tema ganador.

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