jueves, 24 de abril de 2014

Eurovisión en Copenhague: 2001

Después de echar un ojo muy atrás hasta el primer festival celebrado en Copenhague, volvemos hoy a rebuscar en la historia eurovisiva hasta hace un poco menos de tiempo. Al comienzo de este nuevo sligo, Dinamarca volvía a celebrar en sus dominios el Festival de Eurovisión. Los 37 años transcurridos se palpaban fácilmente: la técnica, los estilos y la retransmisión televisiva eran de otro mundo.

Puedes ir viendo el festival desde aquí mientras lees nuestro resumen.

Por Carlos García Chozas 

Tras la entrada al nuevo milenio y el impulso que los suecos volvieron a dar al Festival de Eurovisión el concurso volvió a la capital danesa 38 años después. Desde su creación en 1956, el festival ido celebrándose en teatros de ópera de las grandes capitales europeas pasando por palacios de congresos y llegando a innovadores recintos deportivos. En la edición de 2001 el lugar elegido fue el Parken Stadium, un campo de fútbol con capacidad para 38.000 espectadores y el mayor en capacidad para albergar un festival de Eurovisión hasta el momento, propiedad del København CF, equipo puntero de este país nórdico. El 12 de mayo se celebraba la edición número 46 del certamen y fue conducida por los periodistas y presentadores Natasja Crone-Back y Søren Pilmark, que abusaron quizás de un excesivo número de rimas y pareados lleno de bromas en cada uno de sus comentarios que provocaron múltiples y ácidas criticas del comentarista británico Terry Wogan , que les llegó a calificar de forma sarcástica como Doctor Muerte y Ratoncita Pérez a lo que, tras la protesta de los daneses, la BBC tuvo que pedir disculpas públicamente.

La elección del Parken Stadium fue muy criticada por muchos de los participantes que calificaron el escenario de demasiado grande y del constante ruido que provenía de los espectadores allí presentes sobretodo en la parte de las votaciones. Se tuvieron que repetir en algunas ocasiones los votos. Antes de la gala, los máximos favoritos eran Francia, Grecia, Suecia, Malta y la anfitriona Dinamarca no contando, a priori, con la que finalmente fue la vencedora de la noche, Estonia. 23 países compitieron en esta edición causando baja Austria, Bélgica, Chipre, Finlandia, Macedonia, Rumanía y Suiza por su mala calificación en 2000 y los retornos de Bosnia-Herzegovina, Grecia, Lituania, Polonia, Portugal y Eslovenia por haber descansado el año anterior. Las postales en las que se presentaban los países hacían referencia a alguna cosa característica de cada país presentes en la vida cotidiana de Dinamarca. 

El show comenzó con la aparición de los Olsen Brothers interpretando un medley de su tema ganador en 2000 "Fly on the wings of love" y "Walk right back". Países Bajos fue la encargada de abrir el festival con la jovencísima Michelle que cantó sentada y descalza y acompañada de dos chicas haciendo de coro en gran parte su tema "Out on my own", una balada intimista. Finalizó en la posición número 20 con 16 puntos. A continuación actuó Islandia en la segunda posición, un lugar maldito en el que nadie en la historia ha conseguido ganar nunca. El duo llamado Two Tricky interpretó "Angel", un tema pop algo descafeinado que no consiguió la simpatía de Europa relegándolos al último puesto compartido, el 22, con 3 puntos. Estuvieron acompañados por dos coristas y dos bailarinas en el escenario. Tras su ausencia en 2000 llegó el turno de Bosnia-Herzegovina con el rapero Nino Pršeš que interpretó con aires étnicos en bosnio e inglés el tema "Hano". De naranja, con gorra y gafas de sol y acompañado por dos coristas masculinos obtuvo la 15ª posición con 29 puntos. 

Israel siempre ha sido un país que ha sorprendido en Eurovisión tanto por su música como por sus coreografías y en esta ocasión no iba a ser menos. Con una base de guitarra española y una coreografía marcada y bastante visual muy típica del país hebreo llena de baile y energía, Tal Sondak interpretó junto a sus tres coristas femeninas y dos masculinos el tema  "Ein Davar". Pese a ser una canción divertida sólo pudo finalizar en 17ª posición con 25 puntos. En sexta posición actuó Rusia con el grupo pop-rock alternativo Mumiy Troll con su cantante solista a lo Mick Jagger interpretando "Lady Alpine Blue", que tampoco caló en los jurados europeos otorgándole 37 puntos y la 13ª posición. Una de las polémicas vino de la mano de Suecia con el grupo Friends y su "Listen to your heartbeat", primer tema de Thomas G:Son (Euphoria", "Quédate conmigo", etc.) El tema fue un schlager potente y pegadizo muy agradable que consiguió la 5ª posición con 100 puntos. 3 años más tarde, un juzgado probó que el tema sueco era un plagio del tema belga que participó en 1996 titulado "Liefde is een kaartspel". 

Otro de los países que regresaron fue Lituania, que presentó al concurso al grupo Skamp que fusionaba pop con funk, r’n’b y rap. El tema que interpretaron se titulaba "You got style" con una divertida puesta en escena y un vestuario setentero y pelucones cardados. Finalizaron los 14º y obtuvieron 35 puntos. Letonia, que actuó seguidamente, distaba mucho de la calidad que atesoró en la edición en la que debutó cuando finalizó en tercera posición. Tanto la presencia escénica del cantante Arnis Mednis como la de sus dos coristas femeninas y dos coristas-músicos masculinos en coreografía fue bastante escasa acercándose más a un baile desenfadado en una celebración de boda que de una puesta en escena eurovisiva. El tema, "Too much", al menos, era divertido e invitaba a bailar. Obtuvieron 16 puntos y un discreto 19º puesto. La popular cantante croata Vanna acudió a Copenhague intentando dar la sorpresa pero su tema "Strings of my heart" no consiguió conectar al público y jurado y perdió fuelle a medida que iba avanzando haciéndose algo monótono y pesado. Vanna, un portento vocal, apareció acompañada de una violinista y de un coro mixto formado por un integrante femenina y otro masculino que la arroparon durante los tres minutos que duró su actuación. Rozó el top diez pero tuvo que conformarse con la 11ª plaza y 42 puntos.

Tras su descanso eurovisivo, Portugal volvió al festival pero sin poder encontrar la fórmula de romper la mala racha que les persigue puesto que tuvieron una actuación poco lucida y poca presencia escénica. El dúo masculino MTM y su trio mixto de coristas, que fue magnífico, pasó más bien desapercibido y su "Só sei ser feliz assim" cayó en el olvido de jurado y telespectador. Obtuvo 18 votos y un decepcionante 18º lugar. El cambio de milenio y de la aparición de nuevos países hizo mella, y de qué manera, a los países que dominaron sobretodo en los noventa los primeros puestos de la clasificación final. Irlanda, el país con mayor número de victorias eurovisivas de la historia, 7, presentó una vez más una balada romántica e intimista de manos de Gary O’Shaughnessy más propia de principios de los 90 que de la primera década de los 2000. "Without your love" tiene una melodía preciosa pero no para obtener una gran clasificación en un festival de música tan exigente. Su clasificación final fue el 21º puesto con tan sólo 6 votos. 

Tras el descanso publicitario llegó el español David Civera, que interpretó de manera impecable y con una coreografía muy marcada y fácil de seguir con sus dos bailarinas ucranianas: "Dile que la quiero". Las tres coristas femeninas que acompañaban a David también siguieron la coreografía y estuvieron muy correctas. España cumplió y consiguió la que, hasta hoy, es la mejor clasificación hasta el momento en el nuevo siglo. Fue 6ª con 76 puntos. El sorteo quiso que dos de los cocos para el triunfo final actuasen seguidos. Francia, con la magnífica Natasha St-Pier , interpretó en francés y una pequeña parte en inglés el gran baladón de la noche "Je n'ai que mon âme". Como las grandes divas, actuó sola en el escenario, sin coros, con un elegante vestido rojo que le realzaba la figura. Este caballo ganador obtuvo una magnífica 4ª plaza con 142 puntos. Turquía apareció en escena con el altísimo Sedat Yuce vestido de blanco y acompañado de cuatro féminas y un integrante masculino que tocaban el violin, violoncello, clarinete y piano. Su tema, una balada épica y desgarradora se titulaba "Sevgiliye son" y la interpretó en turco e inglés. Su magnífica interpretación le valió un 12º puesto consiguiendo 41 puntos. 

La jovencísima británica de 16 años Lindsay Dracass presentó uno de los temas más bailables de toda la noche, "No dream impossible", digno de cualquier pista de baile. Lindsay, que vocalmente no estuvo muy acertada, estuvo acompañada por 2 DJ’s y 3 coristas que también tocaban el violoncello. Sin embargo acabó hundiéndose en las últimas posiciones, fue 16ª con 28 puntos. Tras la intervención de los presentadores el turno fue para Eslovenia con un tema dance que echó por tierra las esperanzas británicas al ser “comida” escénicamente por la actuación de Nuša Derenda. El tema "Energy" estuvo cargado de una gran fuerza a pesar de no tener coreografía y aparecer Nuša con dos pianistas sobre el escenario. Finalizó 8ª con 70 puntos. Polonia fue la siguiente en aparecer en liza con el rubio Piasek y su tema movido "Too long". Con un vestuario de andar por casa estuvo acompañado por tres coristas góspel que le daban mayor fuerza a un tema un poco descafeinado. Fue 20ª con 11 puntos. 

Alemania también quiso usar el inglés en una parte de su canción. Este país pionero del festival acudió a tierras danesas con una cantante con experiencia llamada Michelle que interpretó una balada de corte romántico titulada "Wer liebe lebt" consiguiendo entrar dentro de los diez mejores de la clasificación. Cabe reseñar que estuvo acompañada de un coro mixto formado por dos hombres y dos mujeres que estuvieron ubicados en la sombra. Fue 9ª con 66 puntos. Estonia rompía los pronósticos que no vaticinaban su victoria final, victoria que al cabo de los años sigue creando controversia dentro del mundo eurofan calificándola como una de las menos merecidas de la historia del certamen. Estuvo representada por Tanel Padar, que fue coro de Estonia en 2000, Dave Benton, cantante de Antillas Holandesas y el grupo 2XL que hicieron de coro. El tema "Everybody" tenía un ritmo contagioso y lograron la victoria con 198 puntos. Malta optó por llevar un ritmo latino en esta ocasión con Fabrizio Faniello y su "Another summer night". Acompañado de un guitarrista que hacia de segunda voz y cuatro bailarinas que también le apoyaban en los coros, acabó en la décima posición con 48 puntos. 

Grecia, otra de las favoritas hizo su aparición en el escenario con un tema que mezclaba ritmos tradicionales griegos con el pop dance nórdico. El dúo Antique estaba formado por Helena Paparizou, que ganaría el festival 4 años más tarde, y Nikos, ambos nacidos en Suecia pero de padres griegos. Un tema titulado "Die for you" era muy pegadizo con una coreografía sencilla y efectista. En los coros cabe destacar a la sueca Shirley Clamp, que lo intentaría en varias ocasiones por su país en Melodifestivalen. Fueron terceros con 147 puntos. Y cerrarían el festival los locales Rollo & King con "Never let it go", una canción desenfadada a ritmo de armónica que contó con una profesora de música que les acompañó en las voces. Un coro mixto de dos hombres, con instrumentos, y una mujer reforzaban el tema. Este tema hizo vibrar el Parken Stadium. Finalizaron en segunda posición con 177 puntos. 

Tras las 23 actuaciones y el repaso a cada una de ellas el interval act estuvo amenizado por dos grupos mundialmente conocidos como son Safri Duo y Aqua, que interpretaron un medley de sus mejores hits. Las votaciones tuvieron un mano a mano duro entre los locales y la que finalmente resultaría vencedora. Desde la primera votación ambas coparon los dos primeros puestos y no los iban a abandonar hasta el final de las mismas. Primer festival en el que un ex país soviético se alzaba con la victoria y primero también en el que las victorias se iban a repartir entre países que jamás se habían alzado con ella.

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