martes, 28 de abril de 2015

TVE elige a una pareja para comentar Eurovisión 2015

(c) rtve.es
TVE ha anunciado hoy a los comentaristas que ocuparán la cabina de retransmisión del Wiener Stadthalle en Viena. Y, por primera vez en la historia eurovisiva española, son dos: el veterano José María Íñigo y la joven Julia Varela. Íñigo hará el trabajo por quinta vez, tras debutar en 2011 en Düsseldorf, con críticas encontradas hasta ahora. En TVE han decidido unir su voz a la de una joven redactora que actualmente se ocupa de la sección de espectáculos del magazine matinal del canal. Antes, ha trabajado en la emisora musical pública Radio 3 y en Radio Exterior. ¿Será una prueba para el futuro recambio definitivo? La novedad ha sido acogida, de inicio, con interés, y abre la posibilidad de que los comentarios y el tono se acomoden a un público más juvenil. Además, este año volverá a emitirse tanto la primera como la segunda semifinal, junto a la consabida final del sábado.

Aprovechando este anuncio, nos ha apetecido recordar el recorrido por la historia de los comentaristas de TVE en Eurovisión, desde Federico Gallo al inédito dúo. 


   
Todo empezó en 1961, cuando TVE iniciaba su andadura en el concurso en aquella edición celebrada en Cannes. Conchita Bautista declaraba hace años que le delegación española fue muy cortita, apenas compuesta por ella, el director de la orquesta Rafael Ferrer y el comentarista, Federico Gallo. El fallecido Federico Gallo procedía de los míticos Estudios Miramar de TVE en Barcelona y es recordado por dos hechos principales en aquellos primeros años de televisión: el programa "Esta es su vida" (donde presentaba las biografías de españoles ilustres de la época) y por ser la voz que cantó la victoria de España en 1968, con Massiel en Londres. Sin embargo, también fue director de informativos del primer canal, director de coordinación de informativos, subdirector de "Telexpréss" (revista rival de Teleprograma en la época), director de varios diarios del Movimiento e, incluso, presidente del sindicato vertical del gremio de periodistas. Bastante relacionado como se ve con el franquismo, a principios de los setenta cambió su carrera en los medios (con una Antena de Oro y un Ondas en su haber) por la política, siendo el Gobernador Civil de Albacete (1973), de Murcia (1976) y de Barcelona (1982). También ocupó un cargo en el ministerio del Interior como Director General de Protección Civil. Tras los cambios de signo político, Gallo volvió a la comunicación a través de Ràdio Salut en la capital catalana, donde siguió hasta su muerte en 1997.

Federico Gallo retransmitió para TVE los festivales desde 1961 a 1968, siendo el de la primera victoria española su última retransmisión, curiosamente. Pocos hemos oído su trabajo en la cabina a excepción del que realizó aquel año 68, donde podemos comprobar su voz impostada y su retórica profunda, muy habitual del estilo de los narradores de la época, muy poco natural pero que lograba transmitir majestuosidad a lo que comentaban. Un estilo de locución que también tenía el difunto José Luis Uribarri, coetáneo del pionero Gallo. 

Al señor Gallo lo sustituyó en Madrid en 1969 el mismísimo José Luis Uribarri, que debutó como comentarista eurovisivo aquel año, para luego volver en 1974, 1975 y 1976. Al parecer, también lo hizo en 1970, pero la grabación de TVE se conserva sin esos comentarios. Desde entonces, no apareció por la cabina hasta 1992, a pesar de lo cual ha quedado como la mítica voz de Eurovisión en España. De Uribarri todo se ha dicho, escrito y discutido ya. Nosotros también lo hicimos, en los artículos "La leyenda", "Uribarri se confiesa" y en el que le dedicamos en su fallecimiento. Con el tiempo como ventaja podemos decir que el abulense ha sido el mejor comentarista español en el festival, a pesar de sus defectos. La lástima es que perdiera muchos puntos desde que empezara a creerse el protagonista de la retransmisión en lugar del propio festival, ya en los últimos años de su carrera. Pero su ritmo, capacidad de vender espectáculo, dicción, vocabulario y entrega no han tenido igual en ninguno de los otros que han hecho el mismo trabajo hasta ahora. 

Obviamente, su estilo fue evolucionando con los años, desde aquel encorsetado 1969 hasta el último en 2010, con su indignación tras la aparición del infame Jimmy Jump. En los años de la travesía del desierto de la década de los 90, fue de los pocos que defendió el festival en TVE; quizás, en buena parte, le debemos su retorno al primer canal en 1993 y también aquellos programas que eran oasis para los eurofans en el desierto sin internet de aquel tiempo: "Yo fui a Eurovisión" (1998), "Eurovisión siglo XX" (1998), o la final nacional de 2001. Su jubilación fue en aquel mismo 2001 pero, con el fenómeno OT, logró volver en 2002 y 2003, e incluso logró extender su sombra hasta 2008 y 2010. Es clara la dificultad que el canal ha tenido para sustituirle. Si queréis ver o recordar casi todos los festivales comentados por José Luis Uribarri, los tenéis en el canal de Youtube de nuestro compañero de Eurovisión Noche y Día Iván Iñarra.

Otro popular presentador y locutor que prestó su voz a Eurovisión fue el valenciano Joaquín Prat, rostro mítico de TVE en los 60 y 70 con programas como ""Galas del sábado" y "Canción 71" (junto a la eurovisiva Laurita Valenzuela), "Un millón para el mejor" o "Siempre en domingo", entre otros muchos. También en la radio es una voz mítica, siendo inolvidable para muchos futboleros por su presencia en "Carrusel deportivo" de la SER en los años ochenta. Vivió su segunda juventud televisiva con "El precio justo", que presentó en TVE de 1988 a 1993, poco antes de fallecer en 1995.

Con dos premios Ondas y tres TP de oro, Joaquín fue la voz para España de Eurovisión en 1971, cuando Karina optaba al triunfo con "En un mundo nuevo". Su estilo era más distendido que el de sus predecesores, sobre todo que el de Gallo, incluyendo comentarios con cierta sorna e incluso dando un toque personal que a muchos les chirría a día de hoy. Su defecto principal en la retransmisión es que pisaba el comienzo de la mayoría de las canciones con sus comentarios.

Del comentarista español de Eurovisión 1972 y 1973 pocas referencias encontramos a estas alturas. Julio Rico puso voz emocionada y potente a las participaciones de Jaime Morey y Mocedades. Lo poco que hemos podido saber de él es que desarrolló su carrera en RNE desde 1953 y en los 80, con Calviño como director general del Ente, llegó a director de Radio Exterior.

En 1977 debuta un nuevo comentarista: Miguel de los Santos, otra cara mítica de la televisión de los 70. Coétaneo de Uribarri y grandes amigos, ocupó la cabina entre 1977 y 1982 con estilo profesional, aunque monótono y aburrido, con un tono continuo que no invitaba en absoluto al espectáculo. Debutó en radio en 1954 y en televisión en 1959. Su presencia en programas musicales se remonta a 1969 con "Especial pop". A finales de los 70 se pasa al mundo de la entrevista, donde prosigue su carrera en primera línea hasta 1984, cuando cae en el olvido como otras tantas figuras de la TV que desarrollaron su carrera en la dictadura y que la nueva dirección consideraba incompatible con los tiempos de cambio en el país.

La revolución que supuso el cambio de gobierno en 1982 afectó, como ya hemos ido viendo, muy profundamente a la tv pública. En el ámbito eurovisivo, comenzó por un nuevo comentarista, de estilo ácido, polémico, casi irrespetuoso y que se tomaba el festival más como un evento cómico y criticable que como lo que era. Su nombre era José Miguel Ullán, un poeta que vivió emigrado diez años en Francia y que desarrolló importantes trabajos en el mundo del periodismo relacionado con la cultura en medios como la ORTF francesa, Diario 16, RNE, TVE, además de otras interesantes obras en otros ámbitos de la vida literaria y artística. No contentos con su despliegue de comentarios tan elegantes y cultivados como insultantes, TVE le designó como comentarista de nuevo en 1984, cuando el festival se comenzó a emitir en el segundo canal, cosa que duraría hasta 1992. Posiblemente, era un trabajo que no le gustaba pero, probablemente, las cuantiosas dietas le animarían a volver. Falleció en Madrid en 2009.

En 1985 y 1986 el disparate alcanzó máximo histórico en cuanto al personaje que ocupó la cabina de comentaristas de TVE: Antonio Gómez, en paradero desconocido y del que el imposible conocer quién fue y qué fue de él, ni entonces ni en nuestros días. Si bien en 1985 fue discreto y se limitó a narrar de mejor o peor manera el concurso, siempre con perfil bajo y sin destacar en casi nada, en 1986 debió de encontrarse en un estado psíquico algo especial para convertir la narración en una continua referencia al libro del amor bengalí, con lo que la retransmisión fue algo más que surrealista.

Un nuevo cambio de rumbo se produce en 1987 con la llegada al Ente de Pilar Miró como directora general. Se apuesta entonces por la juventud de Beatriz Pecker, la conductora del programa musical más importante de TVE en el momento: "Rockopop", y primera mujer comentarista eurovisiva por España (y única hasta hoy). A pesar del éxito de su programa y de que por él pasaran actuando y entrevistara a las mejores estrellas mundiales de la música, la Pecker no parece que viviera el festival de una forma muy amena, ni pudo nunca darle el empuje, el carácter ni la personalidad suficiente para que el espectáculo ganara con sus comentarios. En su primera época (1987-88) y en la segunda (2004-2007) su trabajo fue siempre correcto aunque parecía faltarle ánimo en su tono de voz. Dejó prematuramente el puesto tras la prejubilación de la que fue objeto el personal de más de 51 años de RTVE en 2007, habiendo pasado por diversos programas de RNE, llegando a ser incluso su subdirectora en 1997 y la directora de Radio 3 en 2003.

En los años 1989 y 1991 fue otro periodista del canal musical de la radio pública (Radio 3) el que se encargó de poner voz al festival. Fue Tomás Fernando Flores, en la plantilla de RNE desde 1982 y en la actualidad director de Radio 3. Con vastos conocimientos musicales, es también profesor universitario. Se le puede incluir entre los comentaristas 'alternativos' de la época, aunque su labor no fuera tan polémica ni tan extraña como la de sus antecesores Ullán y Gómez. Está claro que sus gustos musicales estaban lejos de la música que se oía en Eurovisión a finales de los 80. Repitió, no obstante, en 1991.

En 1990 ocurrió el paréntesis Luis Cobos, popular director de orquesta y músico manchego que obtuvo sus mayores éxitos en los 80 con ventas millonarias de discos en el mercado español. TVE apostó por él con un resultado bastante discutible. Si bien sus conocimientos musicales eran indudables, su labor como comentarista fue desastrosa, algo de lo que él mismo se encargó de repetir durante la misma transmisión. creando momentos inolvidables para la historia eurovisiva española.

Otro periodista procedente de la radio musical española fue Joaquín Guzmán, comentarista de Eurovisión en 2009. Creador del mítico programa "La gramola", presente durante casi una década en M80 Radio y que acabó más mal que bien en 2004, fue el elegido para continuar la estela que Uribarri dejó en 2003 y que aún no había sido cubierta con acierto. Su labor no fue fácil y se vio a veces atribulado con 43 países en competición en el que fue el mayor festival hasta ese momento. No parece que convenciera a los responsables del canal y en 2010 volvió Uribarri, por última vez. 

Y tras el canto del cisne de Uribarri, TVE decidió apostar por otro veterano de la TV para intentar conseguir una voz mítica que hiciera olvidar al de Ávila. Fue José María Íñigo, presente en varios programas especiales eurovisivos y en otras polémicas relacionadas con Eurovisión (como atribuir la victoria de Massiel a tejemanejes políticos del gobierno franquista, con la respuesta rubicunda de la de Leganitos). Su innegable conocimiento del mundo musical le viene desde joven, cuando pasa en Londres una temporada que marcará su vida profesional, pasando por la radio y la TV con espacios históricos como "Estudio abierto", "Esta noche fiesta" o "Directísimo". Experto en viajes también, dirige diversas publicaciones y colabora en múltiples programas de radio, tv y en la discográfica Ramalama Music.

Si bien su estilo no está calando entre los eurofans (sus comentarios son tachados de superfluos y poco trabajados a ratos), parece que se está haciendo un hueco a sus más de 70 años. Su visión hacia el festival ha cambiado mucho. Si bien hace poco se quejaba de cómo el festival estaba evolucionando, tras su llegada a la cabina de TVE parece haberse dado cuenta de que Eurovisión es uno de los espectáculos televisivos más grandes del mundo y que su nivel está muy por encima de lo que a veces se percibe desde fuera. Por ahora, entre sus aciertos destaca la defensa que hizo del festival ante los ataques de diversos músicos (Paloma San Basilio, Carlos Jean, etc.). Le deseamos suerte en su labor de nuevo.

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